Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

Esta semana volvemos la vista a la escultura de nuevo y más concretamente a la obra titulada “Retrato de una mujer”(Porträtt av en kvinna), realizada en terracota en 1891 por la escultora sueca Ida Elisabeth Matton (1863, Gävle – 1940, Gävle). La pieza tiene unas medidas de 35 x 40 x 30 cms y se encuentra en el Museo Nacional de Estocolmo (Stockholm Nationalmuseum).

Retrato de una mujer. 1891
Nationalmuseum Stockholm

La familia de Ida poseía una fábrica de cuero, por lo que tenían una posición influyente en la vida comercial y social de la ciudad de Gävle (a 180 km al norte de Estocolmo). Debido a ello, sus padres pudieron permitirse una buena educación para sus hijos, por lo que la joven Ida se mudó a la capital sueca en 1877 para estudiar en la Escuela Wallinska, donde permaneció hasta 1881. Un año después se inscribió en la Escuela Técnica (Tekniska Skolan) hasta la finalización de los mismos cinco años después, en 1886.

Al igual que muchas mujeres artistas del norte de Europa, viajó a París para mejorar y continuar su formación. Con veinticuatro años fue una de las mujeres suecas y finlandesas que se matriculó en la Académie Colarossi y en la Académie Julian.  Es importante decir que en ellas se realizaban estudios de desnudo, algo fundamental para una futura formación artística y que resultaba vedado para las mujeres en las principales Academias de Bellas Artes. En una de las numerosas cartas que Ida envió a su hermano en Suecia se refiere así a su estancia francesa: “Ten la seguridad de que el trabajo progresa y lo amo. Si supieras cuánto ya he aprendido. Cada vez que pienso en el viejo Tekniska, me molesta … «.

Ida Elisabeth Matton
Fotografía hacia 1901

Un año después de su llegada a la capital francesa debutó en el Salón de París de 1888, ya que a finales del siglo XIX habían empezado a surgir movimientos e ideas artísticas alejadas de las académicas y también se había autorizado la inclusión de mujeres en el jurado que escogía las obras seleccionadas para el mismo. Hay que añadir también que a lo largo de toda su carrera, Ida Matton estuvo muy involucrada en la Unión de mujeres pintoras y escultoras (Union des Femmes Peintres et Sculpteurs), esforzándose para que las mujeres artistas exhibieran y trabajasen, además de aumentar las oportunidades para igualarse a sus colegas masculinos.

En 1891 realizó esta obra en terracota, un material considerado más frágil que otros como la piedra o el mármol. Representa a una mujer joven, de la la cual desconocemos su nombre, aunque se piensa que pueda ser su amiga la pintora Matilda Hanström (1868-1950), con la que coincidió en su estancia francesa, mientras juega con uno de sus mechones del pelo largo. La modelo presenta un peinado típico de la época, recogido en su parte trasera mientras que un flequillo despeinado oculta parte de su frente.

Retrato de una mujer (detalle de la mano). 1891
Nationalmuseum Stockholm

La pose de la obra y el escaso nivel de detallismo de la misma dan la impresión de la captación de un momento fugaz, a excepción de los rasgos faciales y la mano que surge de la base, que recuerda a obras de autores renacentistas como Antonello de Messina dónde aparecía un pequeño antepecho dónde se apoyaban los representados.

Es posible que la no definición de grandes elementos en la escultura, salvo las hombreras y parte del cuello del vestido, fuera debido a que Ida la quiso hacer como posible estudio para una obra mayor, como regalo para la propia representada o simplemente como una obra rápida sobre el modelo vivo para comprobar su propia capacidad técnica. Aparece firmada con nombre y fecha en uno de los laterales de la pieza con un trazo fino, probablemente realizada con un pequeño palo de madera que le sirvió para hacer detalles en la escultura.

Retrato de una mujer (detalle de la firma). 1891
Nationalmuseum Stockholm

Al igual que otros grandes artistas nórdicos de la época, Ida Matton se asentó en París durante casi toda su carrera. Allí trabó amistad con otras mujeres que le apoyaron no sólo profesionalmente, sino también socialmente.

Hay que decir que Ida ganó numerosos elogios en sucesivos Salones parisinos, mientras que en su país de origen apenas pudo avanzar,a pesar de realizar diversas obras que fueron encargadas durante su estancia en Francia, quizás por ser un mercado más pequeño o simplemente porque el conjunto de sus esculturas no se encontraba en línea con las nuevas tendencias que estaban surgiendo en Suecia. Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial regresaría a Gävle, dónde se había conformado una colonia de artistas entre los que se encontraba Ville Vallgren (1855-1940) y recibiendo en su estudio también visitas de otros contemporáneos como Christian Eriksson (1858-1935). Ida Matton murió en su ciudad natal en 1940, siendo enterrada en el cementerio de la misma.

Lápida familiar en Gävle

2 respuestas a «Retrato de una mujer»

  1. Avatar de Carlos Gómez Osorio
    Carlos Gómez Osorio

    Excelente como siempre. Felicitaciones por tu artículo. Sintético pero con los datos justos para dar el.impulso a profundizar más en los artistas. Gracias

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    1. Avatar de Ignacio Hernández Ataz

      Gracias a ti por tu apoyo y tus comentarios Carlos

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