Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

Después de estar alejado del blog por motivos personales, regresamos con “La actriz Anna Sofia Hagman” (“Näyttelijätar Anna Sofia Hagman”), un lienzo ejecutado en 1797 por el pintor sueco Carl Fredrik von Breda (Estocolmo, 1759 – 1818, Estocolmo). Con unas medidas de 64 x 50 cm, forma parte de las colecciones del Museo de Arte Sinebrychoff (Sinebrychoff taidemuseo) de Helsinki.

La actriz Anna Sofia Hagman. 1797.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Jaako Lukumaa.

Carl Fredrik von Breda era el hijo varón de la pareja de hijos que tuvieron el juez Lukas von Breda (1726-1799) y su esposa Johanna Cornelia Piper (1725-1777). Cuando contaba con 19 años ingresaría en la Real Academia de Pintura y Escultores (Kongliga Målar- och bildhuggareakademien) donde estudiaría historia y pintura de retratos, siendo uno de sus maestros Lorens Pasch “El joven” (1733-1805), influenciando en la paleta del joven Carl. En 1780 recibiría su primer premio por su trabajo y cuatro años más tarde realizaría su primera muestra individual, que le abriría las puertas de la corte real, ejecutando un retrato de la duquesa Hedvig Elisabeth Charlotte (1759-1818), cuñada del rey Gustavo III (1746-1792), para posteriormente plasmar al monarca y al príncipe heredero Gustavo Adolfo (1778-1837).

Con 22 años se casaría con Inga Christina Enqvist (1758-1838) y en 1787, a pesar de no tener una beca de viaje, deseaba continuar su formación en el extranjero. Posiblemente el destino deseado de Carl Fredrik von Breda fuera Italia, pero primero se dirigió a Gran Bretaña, donde residían algunos familiares, y su estancia en Inglaterra se alargó más de lo previsto. En la capital inglesa nacería su segundo hijo, Johan Fredrik (1788-1835), también dedicado a la pintura, y  conocería el trabajo de varios de sus colegas, eligiendo estudiar de mano de Joshua Reynolds (1723-1792), que tuvo una influencia decisiva en su estilo. En Londres abriría un estudio donde fueron plasmados, entre otros, el ingeniero James Watt (1736-1819).

En 1791 presentaría un retrato del propio Reynolds para su admisión en la Real Academia, convirtiéndose en profesor de la misma tras su regreso a Suecia en 1796. En su país natal recibiría encargos oficiales no sólo de la monarquía, sino también de miembros del parlamento tras el derrocamiento del rey Karl XIII (1748-1818) en 1809, que llevaría a la creación de una nueva dinastía de manos de manos de Karl XIV Johan (1763-1844). Uno de esos ejemplos es la obra de esta semana plasmando a la actriz y bailarina de ballet Anna Sophia Hagman (1758-1826), que desde 1778 y hasta 1793 fue la amante oficial del príncipe Federico Adolfo (1750-1803).

Anna es plasmada de medio cuerpo en una postura de tres cuartos, sobre un fondo neutro en una paleta de ocres y pardos. La retratada lleva un vestido blanco, matizado en los mismos colores que el fondo del lienzo, que no permite ver las manos, decorado con unas tiras doradas en los codos y en el cuello del vestido. El conjunto se acompaña con un pañuelo que ciñe el talle y otro que desde los hombros cae al inicio del escote, ambos níveos con un diseño dorado. Este último se engancha al vestido gracias a un broche rojo con ribete de oro.

La actriz Anna Sofia Hagman. 1797.
Detalle del broche.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Jaako Lukumaa.

El rostro de Anna es ovalado, de mejillas sonrosadas y labios finos junto a una nariz gruesa y ojos azules. Su peinado castaño es típico de la época napoleónica a base de raya en el medio, frente despejada y mechones ondulados con un moño en la nuca, todo ello acompañado por una diadema de flores blancas. La luz procede del lado izquierdo de la obra, iluminando el rostro y cuello de la retratada. La paleta empleada usa una variedad de ocres y pardos, a menudo entremezclados, gracias a una pincelada ligera y de poco empaste.

La actriz Anna Sofia Hagman. 1797.
Detalle del rostro.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Jaako Lukumaa.

Debido a la situación política Carl Fredrik von Breda continuaría recibiendo encargos oficiales, pero la situación política impediría que muchas de sus obras fueran acabadas. En 1812 fue nombrado caballero y debido a las dificultades para ejercer su oficio tuvo que dedicarse sus últimos años a la escultura, falleciendo debido a un derrame cerebral en 1818.


Deja un comentario