Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

Los habituales del blog conocerán que una de las artistas favoritas es la finlandesa Helene Schjerfbeck (1862, Helsinki – 1946, Saltsjöbaden). El viernes 5 de diciembre se inauguró una exposición en el Metropolitan Museum de Nueva York (MET) bajo el título “Ver el silencio. Las pinturas de Helene Schjerfbeck” (“Seeing Silence: The paintings of Helene Schjerfbeck”), disponible hasta el 5 de abril de 2026. Debido a ello hoy presentamos una obra que se conoce con varios títulos: “Fiesta judía; Sukkot; Fiesta de los Tabernáculos” (“Fête juive; Sukkot; Lehtimajanjuhla”). Realizada en 1883, tiene unas medidas de 115 x 172 cm y pertenece a las colecciones de la Villa Gyllenberg en Helsinki.

Fiesta judía; Sukkot; Fiesta de los Tabernáculos. 1883.
Fotografía: Villa Gyllenberg / Matias Uusikylä.

Helena Sofia Schjerfbeck fue la tercera del total de cinco hijos del matrimonio compuesto por el gerente de oficina ferroviario Svante Schjerfbeck (1833-1876) y Olga Johanna Printz (1839–1923). Con cuatro años caería por la escalera de su casa, sufriendo una fractura en una de sus caderas que sería mal curada, creándole una cojera permanente. Debido a la caída permanecería en la cama sin poder acudir a la escuela, dibujando para entretenerse gracias a la iniciativa de su padre. En 1873, contando con once años, Helene ingresaría en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu) compartiendo espacio con Helena Westermarck (1857-1938), Maria Wiik (1853-1928) o Ada Thilén (1852-1933). En 1877, Helene se graduaría de la Academia ampliando sus conocimientos en la escuela privada de Adolf von Becker (1831-1909) junto a su amiga Helena Westermarck.

En 1879 ganaría un tercer premio en un concurso organizado por la Asociación de Arte de Finlandia, siendo expuestos sus lienzos en la muestra anual al año siguiente, ganando con ellos una beca de viaje para continuar su formación en París, bajo dirección de Léon Bonnat (1833-1922) y Gustave Courtois (1852-1923), trabajando en Meudon y en Pont-Aven antes de su regreso a Finlandia en 1882. Para una mujer artista, el hacerse un nombre significaba que había podido exhibir su arte en el Salón de París. Su primera obra aceptada sería la mostrada en ésta entrada, siendo realizada en su país natal en apenas unos meses entre 1882 y 1883. Por esas fechas se discutía en el Gran Ducado de Finlandia si la comunidad judía, establecida sobre todo en Helsinki, debía ser expulsada o se le debía otorgar derechos civiles. Helene Schjerfbeck encontró el tema religioso judío como un motivo interesante para presentar en la muestra parisina, ya que necesitaba algo que pudiera pintar en Finlandia, pero que al público francés no le pareciera totalmente finlandés, ya que lo rechazaría. Además, el tema estaría en consonancia con el Naturalismo, pero también podría entenderse bajo una perspectiva histórica.

Fiesta judía; Sukkot; Fiesta de los Tabernáculos. 1883.
Detalle de la niña.
Fotografía: Villa Gyllenberg / Matias Uusikylä.

La artista nos plasma el interior de una habitación con suelo de madera con una composición equilibrada entre las líneas horizontales del colchón del suelo y del fin de la pared que se contraponen a las verticales del propio muro y una tela que cuelga de la misma. En el lecho se encuentran las dos figuras de la obra. A la izquierda se sitúa una niña de piel aceitunada y pelo oscuro que está tumbada en el extremo del lecho. Porta un largo vestido rosado abotonado en el frontal y unas botas. Sus manos están entrelazadas a la altura de su cintura, mientras que su rostro es de labios carnosos, nariz gruesa y ojos semicerrados. A su lado, acariciando los cabellos de la muchacha, un hombre de barba larga se encuentra sentado de rodillas sobre el jergón. Porta un largo gabán oscuro, igual que las botas. Mientras su mano derecha se encuentra cerca de la otra figura, la mano contraria sostiene una pequeña caja de cerillas.

Fiesta judía; Sukkot; Fiesta de los Tabernáculos. 1883.
Detalle del hombre.
Fotografía: Villa Gyllenberg / Matias Uusikylä.

La estancia se complementa en primer plano con una alfombra con un pequeño incensario de plata con varios grabados fantásticos que emite un perfume que hace más agradable el ambiente, mientras que en la parte izquierda del lugar reposan el sombrero de copa del hombre sobre una silla y el abrigo colgado de la pared.

Fiesta judía; Sukkot; Fiesta de los Tabernáculos. 1883.
Detalle del incensario del primer plano.
Fotografía: Villa Gyllenberg / Matias Uusikylä.

Junto a los personajes se encuentran varias ramas de sauce y un fruto, haciendo que nos encontremos frente a dos de los cuatro elementos que se deben reunir durante la fiesta judía de Sukkot o la Fiesta de los Tabernáculos entre los días 15 y 22 del mes de Tishréi (Septiembre-Octubre). En ella los practicantes deben reunir una hoja de palma, un fruto de cidro, similar al limón, y el etrog, además de hojas de sauce y mirto. También durante los días de fiesta deben morar en una cabaña decorada, llamada sucá, para recordar el tiempo pasado en el desierto tras la liberación de Egipto, siendo el interior de la choza el presentado por Helene.

Fiesta judía; Sukkot; Fiesta de los Tabernáculos. 1883.
Detalle de la decoración de la sucá.
Fotografía: Villa Gyllenberg / Matias Uusikylä.

El principal foco lumínico incide sobre la tela tras los personajes, iluminando especialmente el cuerpo de la niña que desconoce del todo el sentido religioso de la fiesta, mientras su contraparte masculina está más ensombrecida. La paleta es rica gracias a los matices a base de colores oscuros y claros a menudo entremezclados. Parece ser que la obra originalmente era de mayor tamaño, pero la artista fue convencida para reducirla por su marchante Gösta Stenman (1888-1947) a comienzos del siglo XX.

En 1888 su obra más famosa, «La Convaleciente», fue presentada al Salón de París, convirtiéndose en el lienzo más apreciado en el pabellón finlandés en la Exposición Universal de París de 1889, y recibiendo Helene Schjerfbeck una medalla de bronce por la misma. Con posterioridad el lienzo sería comprado por la Asociación de Arte. A partir de la década de 1890 su producción artística se reduciría debido a su empleo como profesora en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia hasta su renuncia forzosa en 1902 por sus prolongadas ausencias por enfermedad. Durante éste período viajaría en 1894 junto a su hermano a Viena y Florencia para pintar copias encargadas por el museo de réplicas de la Asociación de Arte.

Helene Schjerfbeck en la década de 1890.
Fotógrafo desconocido.
Fotografía: Wikipedia Commons.

Con el inicio del nuevo siglo Helene Schjerfbeck se mudaría junto a su madre a Hyvinkää, donde permanecería hasta 1917. Durante éste momento se alejaría de los círculos artísticos de Helsinki, permaneciendo informada de las tendencias artísticas gracias a sus amigas y a la lectura de libros y revistas, participando en varias ocasiones en muestras organizadas por la Asociación de Arte de Turku (Turun taideyhdistyksys). A partir de 1913 conocería al marchante Gösta Stenman que impulsaría nuevas exposiciones monográficas, sobre todo a partir de 1917 apoyado por la primera monografía de la artista escrita por Einar Reuter (1881-1968). Tras la Primera Guerra Mundial sus lienzos serían mostrados en varias ciudades de los países nórdicos, pero sería a partir de 1937 cuando Stenman comenzaría a pagar a la artista un salario mensual.  Helene Schjerfbeck se trasladaría en 1923 a Ekenäs, desplazándose a Tenala debido al avance bélico de la Guerra de Invierno (1939-1940) y a Loviisa y a Nummela durante la Segunda Guerra Mundial. En 1944 se movería a Saltsjöbaden, donde fallecería dos años después, siendo enterrada en el cementerio de Hietaniemi (Hietaniemen hautausmaa) en Helsinki.


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