Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La entrada de esta semana es un motivo veraniego titulado “Mujer remando, boceto” (“Soutava nainen, luonnos”), realizado en 1892 por la pintora finlandesa María Wiik (Helsinki, 1853 – Helsinki, 1928). Con unas medidas de 26,5 x35,5 cm, se encuentra custodiado en los almacenes del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) de Helsinki.

Mujer remando, boceto. 1892.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Jenni Nurminen.

Maria Catharina Wiik era la última chica del total de cinco hijos que tuvieron el matrimonio compuesto por el arquitecto Johan Erik Wiik (1804-1877) y su esposa Gustava Fredrika (de soltera Meyer, 1817-1884). Desde muy joven Maria acudiría a la Escuela sueca de mujeres (Svenska fruntimmersskolan) en Helsinki, con especial interés en las clases de dibujo. Su familia le animaría a matricularse en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu) entre 1874 y 1875. Su segundo año lo compatibilizaría con clases en la escuela privada del pintor Adolf von Becker (1831-1909) permaneciendo allí hasta 1877. Ese mismo año viajaría a París para continuar sus estudios, siendo estudiante en la Académie Julian dirigida por Tony Robert-Fleury (1837-1912), conociendo a Amélie Lundahl (1850-1914), pero Maria Wiik se vería obligada en otoño a regresar a su país natal debido al fallecimiento de su padre.

María Wiik en 1899.
Fotografía: Daniel Nyblin.
Fotografía: Junta del Patrimonio de Finlandia.

Regresaría a la capital francesa poco después compartiendo vivienda y estudio con Amélie Lundahl, con la que viajaría a la región de Normandía en el verano de 1879. Se encontraría de nuevo en Finlandia en 1880 siendo profesora sustituta en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia durante un año. En 1883 Maria Wiik volvería a Francia, ésta vez acompañada por su amiga Helene Schjerfbeck (1862-1946), visitando juntas la región de Bretaña ese mismo verano. Aunque coincidirían de nuevo entre 1887 y 1888 en St. Ives (Inglaterra), poco después comenzarían a distanciarse. En 1889, Maria Wiik recibiría varios consejos artísticos del pintor simbolista Puvis de Chavannes (1824-1898) y con el cambio de siglo ella, Helene Schjerfbeck y otros artistas finlandeses presentaron varias obras en el pabellón de Finlandia en la Exposición Universal de 1900 en París, llegando a recibir la propia Wiik una medalla de bronce por una de sus pinturas. Fruto de esas influencias realizaría la obra de ésta entrada plasmando a una figura remando en una barca.

Se trata de una composición, inspirada posiblemente por la fotografía, creada a través de dos diagonales convergentes que conforman no solo el bote, sino también la sensación de profundidad junto a dos líneas oblicuas en dirección a las esquinas inferiores del lienzo que dan la sensación de movimiento.

Mujer remando, boceto. 1892.
Detalle del bote y los remos.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Jenni Nurminen.

El motivo principal refleja a una mujer remando, quizás su hermana Hilda, que fallecería en 1896. Lleva un vestido blanco de lino de cuello alto que deja sus muñecas al descubierto. Su rostro ovalado de facciones finas remata en un pelo castaño rizado que se cubre con un gran sombrero de paja mientras a sus espaldas, a la altura de los hombros, se presenta el horizonte con una pequeña línea de costa con pequeñas elevaciones en el terreno, especialmente en el lado derecho y en el tercio superior un cielo azul salpicado de algunas pequeñas nubes algodonosas.

Mujer remando, boceto. 1892.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Jenni Nurminen.

La luz es natural, incidiendo una diagonal del lado derecho sobre el rostro y el brazo de la retratada creando unas pequeñas zonas sombreadas. La pincelada es amplia de poco empaste a base de grandes matices de color terroso en el sombrero o la barca y en el vestido junto a tonos rosados de forma casi impresionista, pudiendo recordar a otros pintores de la época como Anders Zorn (1860-1920), Joaquín Sorolla (1863-1923) o Peder Severin Krøyer (1851-1909).

Mujer remando, boceto. 1892.
Detalle matices del vestido.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Jenni Nurminen.

En 1911 su producción artística sufriría un cambio tras un viaje a Noruega, interesándose por las obras de Edvard Munch (1863-1944). Por esas fechas comenzarían sus problemas de visión que concluirían con su total ceguera. Regresaría a Finlandia, con breves estancias en balnearios suizos, suecos y noruegos. Desde 1916 el marchante Gösta Stenman (1888-1947) visitaría a la pintora en su estudio e iniciaría su reconocimiento artístico ya había caído en el olvido igual que años atrás con Helene Schjerfbeck. Hacia 1923 Maria Wiik realizaría sus últimas obras y comenzaría a recibir una pensión de artista estatal. Dos años más tarde se sometería a una operación ocular para retrasar su ceguera, pero poco después se rompería una de sus piernas en una caída, dejándola postrada en cama hasta su fallecimiento en 1928.


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