Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana es otra de las presentes en la exposición “Cruzando fronteras” en el Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) en Helsinki hasta el 24 de agosto. Se trata de un óleo sobre lienzo titulado “La joven doncella” (“Nuori neito”), realizado en 1858 por la pintora finlandesa Alexandra Frosterus-Såltin (1837, Inkoo -1916, Vaasa). Con unas medidas de 40 x 34 cm, pertenece a la Galería Nacional de Finlandia (Kansallisgaleria), encontrándose expuesta en el Ateneum.

La joven doncella. 1858.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Aaltonen

Alexandra Theodora Frosterus-Såltin era uno de los hijos del total de ocho que tuvieron el profesor de teología, Benjamin Frosterus (1792-1856), y Wilhelmina Sofía (de soltera af Gadolin, 1802-1845), considerada como la primera estudiante de posgrado de Finlandia. Cuando Alexandra contaba con siete años, su padre se casaría en segundas nupcias con Sofía Augusta Nordling (1809-1896). Su infancia transcurriría en Vaasa, donde su padre era pastor de la iglesia. Benjamin Frosterus hizo una contribución significativa a las oportunidades educativas para todos los hijos de las poblaciones de Vaasa y Mustasaari, y simpatizaba con las aspiraciones educativas de su hija. En 1852, contando con catorce años, Alexandra dejaría su hogar para convertirse en estudiante privada del pintor Robert Wilhelm Ekman (1808-1873) en la Escuela de Dibujo de Turku (Turun piirustuskoulu), permaneciendo en ella durante cinco años (1852-1857).

En 1858, por recomendación de su maestro, realizaría varios dibujos para una publicación de la Sociedad de la Templanza (Raittiuden Seuran), concretamente un folleto contra el alcohol llamado Turmiolan Tommin Elämäkerta (La biografía de Tommy de Turmiola), dónde se ha querido ver el origen del cómic en Finlandia. Ese mismo año mostraría algunos retratos en la exposición anual de la Sociedad de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistys) recibiendo una beca de 300 rublos de plata de la institución, que emplearía para continuar sus estudios artísticos en Düsseldorf.

Alexandra Frosterus-Såltin entre 1860 y 1870.
Fotografía: Carl Adolph Hårdh.
Fotografía: Agencia de Patrimonio de Finlandia.

Posiblemente una de las obras presentes en la muestra sería la presentada en ésta entrada. En ella plasma el busto de una chica joven que gira su cabeza para fijar su mirada al espectador sobre un fondo neutro. La representada viste una camisa verde con un pañuelo anudado al cuello en tonos aceitunados salpicados de rojo. Su rostro es ovalado de labios finos, nariz gruesa, mejillas sonrosadas y unos ojos azules de forma almendrada, con una oreja decorada con un pendiente dorado en forma de lágrima. Su cabello rubio está peinado en un recogido con una trenza alrededor de la cabeza, dejando la frente de la retratada totalmente despejada.

La joven doncella. 1858.
Detalle del pendiente.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Aaltonen.

La luz procede del lado derecho del lienzo, incidiendo en el rostro de la joven, remarcando e iluminando sus facciones, a la vez que crea una zona ensombrecida en el cuello, la oreja y parte de su hombro izquierdo. La pincelada es poco empastada con empleo de verdes y rojizos en la indumentaria en contraste con el fondo neutro en tonos ocres, con una gran habilidad a la hora de plasmar las distintas carnaciones del rostro, matizadas por la luz.

La joven doncella. 1858.
Detalle del rostro.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Aaltonen.

En Düsseldorf solo pudo recibir clases privadas, ya que la Academia no aceptaba mujeres. Alexandra Frosterus tenía pensado convertirse en alumna del pintor noruego Adolfo Tidemand (1814-1876), pero él no daba clases particulares, por lo que estudiaría hasta 1862 con el pintor alemán Otto Mengelberg (1817-1890). Tras ganar el primer premio ducal en 1862, viajaría el invierno de ese año a París, donde tendría su primera experiencia pintando con modelos en vivo en el taller de Jean-Baptiste-Ange Tissier (1814-1876). Alexandra regresaría a Vaasa en 1866 para casarse con Fredrik Viktor Såltin (1833-1873), médico en el hospital de la ciudad. Esto la dejaría temporalmente aislada del mundo artístico, aunque continuaría pintando escenas intimistas. A la muerte de su marido y tras encontrarse en situación de viudedad con tres hijos, decidió convertirse en maestra de arte, debido también a la muerte de Ekman, su antiguo profesor.

En 1874 se mudaría a Turku para convertirse en profesora en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistys piirustuskoulu Turussa) dónde permanecería hasta 1889. Debido a que su salario no fue nunca demasiado alto, lo compaginaba con la enseñanza en escuelas secundarias y desde 1877 aceptaría comisiones por realizar pinturas para la iglesia, oficio que desempeñaría hasta 1915. Su primer encargo fue realizado para la Iglesia Törnävän en Seinäjoki. Después de enseñar en Turku, se mudaría a Helsinki y en sus últimos años regresaría a Vaasa, donde fallecería con 79 años.


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