Con motivo de la inauguración de la exposición “Cruzando fronteras” en el Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) en Helsinki hasta el 24 de agosto, ésta entrada está dedicada a una de las artistas presentes en la muestra. Se trata de un lienzo con unas medidas de 75 x 101,5 cm titulado “Vista del castillo de Olavinlinna” (“Näköala Olavinlinnan”), realizado en 1864 por la pintora finlandesa Victoria Åberg (1824, Loviisa – 1892, Weimar, Alemania), que fue, junto a Alexandra Frosterus-Såltin (1837-1916), una de las primeras pintoras del país.

Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Yehia Eweis.
Ulrika Victoria Åberg era la primogénita del total de cuatro hijos que tuvieron el matrimonio conformado por el contable Gustaf Anton Åberg (1745-1845) y su esposa Maria Agatha (de soltera Grönqvist, 1794-1866), residentes en Mäntyharju. A la muerte de su padre Ulrika tuvo que hacerse cargo de sus hermanos menores, consiguiendo un puesto como profesora en la Escuela Sueca para niñas de Helsinki (Helsingin ruotsalainen tyttökoulu). Su traslado a la capital sería un paso definitivo en su vida, ya que allí podía continuar los estudios de arte iniciados en su adolescencia en Porvoo. En 1848 se convirtió en uno de los primeros estudiantes de la recién fundada Escuela de dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu), siendo uno de sus profesores Berndt Godenhjelm (1799-1881) y encontrándose entre sus compañeros Werner Holmberg (1830-1860). A partir de ese momento se convertiría en habitual en las exposiciones anuales llevadas a cabo por la institución, primero mediante copias de grandes maestros y posteriormente con composiciones propias.
En 1858 solicitó una excedencia en la escuela en la que trabajaba y viajaría a Düsseldorf para continuar sus estudios artísticos. En la ciudad alemana Victoria Åberg se convertiría en alumna privada del paisajista noruego Hans Gude (1925- 1903), con el que también había trabajado Holmberg durante su estancia alemana. A su regreso a Finlandia continuaría como docente, pero en 1861 ganaría el primer premio del Concurso Ducal con una pintura paisajística basada en los preceptos de la llamada Escuela de Düsseldorf, lo que animaría a la artista a continuar sus estudios de pintura. Tras el traslado del maestro noruego a Inglaterra, Victoria Åberg se trasladaría primero a Dresde y posteriormente a Weimar, para tomar clases de manos del pintor Alexander Michelis (1823-1868). Al inicio se sentía ilusionada, pero debido a la actitud condescendiente de su tutor poco a poco Victoria Åberg comenzaría a sentirse muy limitada. Por otro lado la artista finlandesa se adaptó tan bien a Weimar debido a su interés por la literatura, la filosofía y la política, haciéndose amiga de artistas de todos los campos residentes en la ciudad, tales como las pintoras alemanas Rosa Petzel (1831-1912) y Bertha Froriep (1833-1920), además de los escritores noruegos Henrik Ibsen (1828-1906) y Camilla Collett (1813-1895).

Fecha desconocida.
Fotografía: Museo de la ciudad de Loviisa.
Un ejemplo de las obras realizadas en Alemania es la obra de ésta semana, plasmando el castillo de Olavinlinna, situado en la población de Savonlinna. El lienzo es dividido en dos por una línea del horizonte en cuya parte superior se presenta un cielo tormentoso que avanza hacia el lado derecho del cuadro, mientras que su contraria plasma el paisaje rocoso salpicado de vegetación que enmarca el motivo central de la obra. Éste resulta ser el castillo de piedra más antiguo de toda Finlandia, realizado en el siglo XV y situado sobre una isla. La pintora lo representa desde el lado más alejado a la costa, pudiendo observar su perfil cuajado de torres cónicas con tejados rojizos, mientras que el puente que le une al estrecho se vislumbra brevemente en el lado derecho, todo ello rodeado por los lagos Haukivesi y Pihlajavesi.

Detalle de las torres.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Yehia Eweis.
La luz del lienzo procede de la esquina superior derecha, concretamente a través de los últimos rayos de sol ocultándose en las montañas que inciden en una de las torres del edificio, parte de la isla y el bosque del primer plano. La paleta emplea una gran combinación de grises de la piedra granítica salpicados por verdes y rojizos de la vegetación, sobresaliendo junto los oscuros del material empleado para la construcción del castillo. Por otro lado, la habilidad de la artista también se plasma en los matices azules de las nubes de tormenta y en la superficie del agua que rodea la isla.

Detalle del bosque del primer plano y firma.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Yehia Eweis.
El lienzo fue vendido en 1864 a la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistys) siendo una obra que representa paisajes muy enfatizados con significado simbólico o histórico, creando un efecto dramático propio del Romanticismo.
En 1866 la Academia de Artes de San Petersburgo (Imperátorskaya Akademia judózhestv) le concedería el título de artista de primera clase, abandonando ese mismo año su puesto como educadora. A partir de ese momento sus obras fueron mostradas en las ciudades alemanas de Weimar, Dresde, Leipzig y Berlín y en el Salón de París tres años después de su nombramiento por la Academia. En la primavera de 1869 Victoria Åberg se trasladaría a Italia para trabajar la mayor parte de la década de 1870 en Roma, Capri, Florencia o Venecia. En el país trasalpino sus lienzos fueron bien acogidos, siendo considerado su uso del pincel más hábil que el de sus compañeros masculinos de profesión y se llegó a admirar la atmósfera, el color y el sentido de realidad en sus obras. Hacia 1875 regresaría definitivamente a Alemania, estableciéndose en Múnich, residiendo alternativamente entre Weimar y Florencia.
A lo largo de su vida tuvo en mente el regresar a su país natal, pero su vida transcurriría en el continente europeo, visitando por última vez Finlandia en 1883. Su decisión tuvo lugar debido a la falta de respeto y las críticas despectivas en el país nórdico por sus obras. En 1871 Victoria Åberg publicaría una respuesta en el periódico Helsingfors Dagblad informando sobre su éxito en muestras en París, Londres y Berlín. Sus últimos lienzos conocidos están datados en 1888, desconociéndose si continuó pintando durante sus últimos años.
- Fuentes:
- Vista del castillo de Olavinlinna. En Ateneumin taidemuseo (Museo de Arte Ateneum, en finés, sueco e inglés): https://www.kansallisgalleria.fi/fi/object/609179
- Konttinen, R. Åberg, Victoria (1824-1892). En Kansallisbiografia (Biografía Nacional, en finés, sueco e inglés): https://kansallisbiografia.fi/kansallisbiografia/henkilo/4178
- Victoria Åberg en Kuvataiteilijamatrikkeli (Matriz de artistas, en finés e inglés): https://kuvataiteilijamatrikkeli.fi/taiteilija/ulrika-aberg-2
- Autorretrato de Victoria Åberg en Loviisan kaupunginmuseo (Museo de la ciudad de Loviisa): https://www.finna.fi/Record/loviisakm.1a6d4e9c-7f07-43ae-96cb-c43cbe048358?sid=4945553777&imgid=2
