Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana está dedicada de nuevo a una artista femenina. Se trata de “Día de otoño” (“Höstdag”), un lienzo ejecutado en 1888 por la pintora sueca Julia Beck (1853, Estocolmo – 1935, Vaucresson, Francia). Con unas medidas de 77 x107,5 cm, pertenece a las colecciones del Museo Nacional (Nationalmuseum) de Estocolmo.

Día de otoño. 1888.
Fotografía: Anna Danielsson /Nationalmuseum.

Augusta Lovisa Julia Beck era una del total de tres hijos que tuvieron el encuadernador Franz Beck (1814-1888) y su esposa Charlotte Julia (de soltera Carlsson, 1845-1899). Entre 1869 y 1872 estudiaría en la Escuela de Artesanía de Estocolmo (Slöjdskolan i Stockholm), para posteriormente matricularse durante cinco años en la Real Academia de las Bellas Artes (Kungliga Akademien för de fria konsterna). En la institución ganaría numerosos premios artísticos y sería una de las fundadoras de la revista litografiada Palett-skrap, junto a Signe Sohlman (1854-1878), Hugo Birger (1854-1887) y el futuro arquitecto Hugo Hörlin (1851-1894).

En 1878 viajaría a París para estudiar en la Académie Julian siendo sus profesores Léon Bonnat (1833-1922) y Jean-Léon Gérôme (1824-1904), llegando a compartir estudio con otras artistas suecas como Karin Bergöö (1859-1928), Jenny Nyström (1854-1946) y Eva Bonnier (1857-1909). Entre 1882 y 1884 fue una de las pintoras nórdicas residentes en la colonia de artistas establecida en Grez-sur-Loing, realizando la obra de ésta semana durante éste período, una composición influenciada por las estampas japonesas tan de moda en la época.

Grupo de artistas en Grez-sur-Loing en 1883.
De izquierda a derecha: Personaje no identificado, Gerda Tirén, Richard Bergh, Julia Beck, Carolina Benedicks-Bruce (pintando) y Nils Kreuger.
Fotógrafo desconocido.
Fotografía: Brucebo Foundation Achive, Visby.

La línea principal es una diagonal que divide el lienzo en dos, siendo la parte superior más pequeña plasmando un cielo con nubes algodonosas y un paisaje que plasma los tejados del pueblo de Grez-sur-Loing junto a varios árboles raquíticos y varios álamos en el último plano de la obra. La parte inferior presenta en el primer plano a la derecha a una figura femenina sobre un campo de coles y en el lado contrario la puerta de acceso al huerto.

Día de otoño. 1888.
Detalle de la puerta del huerto y varias especies vegetales.
Fotografía: Anna Danielsson /Nationalmuseum.

La modelo se trata de la también pintora Gerda Tirén (1858-1928), con mirada ensimismada en más allá del muro del vergel. Gerda porta un vestido oscuro de falda larga, en parte oculto por el abrigo de piel del mismo color con una decoración con puntillas a la altura del pecho, que le protege del ambiente otoñal, siendo el único elemento distinto los guantes de piel de ante en sus brazos cruzados. Su rostro, apenas distinguible, es de nariz fina y cabello rubio recogido coronado por un sombrero a juego con el conjunto de la indumentaria, con un ribete de color violeta en el mismo.

Día de otoño. 1888.
Detalle de Gerda.
Fotografía: Anna Danielsson /Nationalmuseum.

La luz es natural, procedente del lado derecho, siendo muy apagada debido a la estación plasmada. La paleta de colores es similar a la técnica del Impresionismo, a base de diversos tonos de verde en las diversas especies vegetales, contrastando con los ocres de las construcciones, los guantes y el oscuro de la puerta de acceso al huerto y la vestimenta de Gerda, todo ello mediante una pincelada ligera y poco empastada.

En 1885 Julia Beck se encontraba entre los firmantes del llamado Grupo de los Oponentes (Opponenterna) que exigieron reformas educativas, a la hora de exponer y del sistema de becas otorgado por la Academia sueca. Debido al rechazo de sus demandas, éstos realizarían una muestra de las obras ejecutadas en territorio francés, siendo un gran avance en Estocolmo para la muestra de la pintura al aire libre, llevando poco después a la creación de la Unión de Artistas (Konstnärsförbundet). Además Julia Beck sería una de las artistas habituales en las exposiciones del Salón de la Unión de mujeres pintoras y escultoras (Salon de l’Union des femmes peintres et sculpteurs) desde su inicio en 1882, destinado únicamente a artistas femeninas.

Julia Beck en fecha desconocida.
Fotógrafo desconocido.
Fotografía: Wikimedia Commons.

Aunque la vida de Julia Beck estaba en movimiento entre Estocolmo y París, la pintora decidiría establecerse definitivamente en 1888 en la pequeña ciudad de Vaucresson, a unos 20 kilómetros al oeste de la capital francesa. La decisión vino motivada por el mercado artístico en París, propiciado por una crítica favorable hacia los artistas nórdicos. Desde Vaucresson podía marchar hacia la capital y a través de la red ferroviaria estar cerca de paisajes atractivos y de posible clientela no sólo francesa, sino también belga, realizando cortas estancias en Gante y Brujas.

Durante toda su vida los lienzos de Julia Beck fueron muy apreciados en el país galo, llegando a recibir la Legión de Honor en 1934, un año antes de su fallecimiento. A lo largo de su carrera artística fue condecorada con medallas en exposiciones no sólo en París, sino también en otras capitales europeas. Sin embargo en su país natal la política cultural se caracterizaba por un nepotismo, llegando a ser Julia Beck una de las personas que no pudieron mostrar su arte en el pabellón sueco de la Exposición Universal de París de 1900. Su arte no sería redescubierto hasta la década de 2010 gracias a muestras e investigaciones sobre artistas femeninas del período. Actualmente sus lienzos están presentes en el Museo Nacional, el Museo de Arte de Norrköping (Norrköpings konstmuseum) y el Museo de Arte Waldemarsudde (Waldemarsudde Konstmuseum).


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