Aprovechando el cercano día de difuntos o la festividad de Halloween, la entrada de ésta semana se titula “El jardín de la Muerte” (“Kuoleman puutarha”), realizada por el pintor finlandés Hugo Simberg (Hamina, 1873– Ähtäri, 1917). Existen dos versiones de la misma: la ejecutada en fresco en la Catedral de Tampere (Tampereen tuomiokirkko) en 1906 y una versión anterior en acuarela y gouache realizada en 1896, de la cual nos ocuparemos. La versión inicial posee unas medidas de 15,8 x 17,5 cm y se encuentra custodiada en los almacenes del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) en Helsinki.

Fotografía: Kansallisgaleria / Jenni Nurminen.
Hugo Gerhard Simberg fue, junto a su hermano gemelo Paul, el segundo hijo nacido del matrimonio del coronel Nicolai Edvard Simberg (1822-1915) y su esposa Ebba Mathilda (de soltera Widenius ,1840-1897). En el hogar familiar residía junto a sus ocho hermanos, su tía Alexandra (hermana de su padre) y cuatro hijos del matrimonio anterior de su progenitor. Alexandra era una pintora aficionada, influyendo en el desarrollo artístico de su sobrino tras el traslado de la familia en 1881 a Vyborg (Viipuri en finés). En la escuela Hugo se encontraba más interesado por el dibujo y la pintura, comenzando a acudir a la Escuela de Dibujo de Vyborg (Viipurin piirustuskoulu) cuando contaba con quince años.
En otoño de 1893 Hugo se mudaría a Helsinki para estudiar en la Universidad Politécnica (Polyteknilliseksi opistoksi), siendo seguido a la capital por su gemelo que se matricularía en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu), dónde permanecería dos años, sintiéndose en ocasiones frustrado debido a no ver avances en su progresión. Durante éste tiempo algunas de sus tutoras en la institución serían Helene Schjerfbeck (1862-1946) y Elin Danielson-Gambogi (1861-1919).
Por esas mismas fechas comenzaron a llegar las primeras oleadas de arte simbolista a Finlandia, pero apenas se notó en la Escuela de Dibujo. Alexandra, la tía del artista, enviaría a su sobrino un recorte de periódico informando sobre la nueva corriente artística, deseando que gracias a ello encontrase un nuevo camino. Hugo Simberg escribiría una carta a Akseli Gallen-Kallela (1865-1931) solicitándole ser su alumno. Éste aceptaría y muy pronto Simberg se uniría al gran artista finlandés en su estudio de Ruovesi, marcando el inicio de la etapa más importante de desarrollo en su carrera. El propio Gallen-Kallela se encontraba también interesado en el simbolismo, pero lo percibían de formas completamente opuestas. Las creaciones de Hugo Simberg son únicas y han sido frecuentemente interpretadas debido a sus múltiples referencias a fábulas clásicas, historias antiguas, bíblicas, poemas de Dante y cuentos de Hans Christian Andersen.

Fotógrafo desconocido.
Fotografía: Junta Nacional de Antigüedades de Finlandia.
En 1896 Hugo Simberg viajaría brevemente a París por estudios debido a la recomendación de su maestro, pero al año siguiente regresaría a Ruovesi, comenzando un gran momento de explosión artística gracias a obras al óleo y también a la técnica del grabado, gracias a las enseñanzas de Akseli Gallen-Kallela. En verano de 1897 maestro y alumno separarían sus carreras tras una corta estancia en Estocolmo donde acudieron a una muestra internacional de arte. En la capital sueca conocería al también pintor finlandés Magnus Enckell (1870-1925), quién se convertiría en uno de sus amigos más cercanos. Al regresar a su país natal Simberg regresaría y se establecería en Ruovesi, en la otra orilla del lago donde residía su antiguo maestro. Allí planeaba realizar su propio estudio, pero ese sueño fracasaría debido a la falta de financiación, por lo que comenzaría a pasar la gran mayoría de los veranos siguientes en Niemenlautta, la residencia familiar a orillas de la bahía de Vyborg.
En 1898, Simberg viajaría a Italia, encontrando el ideal de la simplicidad en las obras de los primeros artistas del Renacimiento, de forma similar a otros pintores simbolistas. Meses más tarde se presentaría en la Exposición de Otoño en Helsinki, siendo admirado por un retrato de su tía, pero recibiría comentarios negativos por sus temas fantásticos y de cuentos de hadas. Gracias a una invitación de su medio hermano Carl, que trabajaba como ingeniero ferroviario en Tblisi, Hugo Simberg viajaría a la región del Cáucaso en 1899, comprando poco después su primer estudio en la calle Rikhardinkatu de la capital finlandesa, un lugar tranquilo que le permitiría crear nuevas obras a un ritmo constante.
Por las mismas fechas comenzó a ser un habitual en muestras artísticas, dando lugar a críticas menos negativas sobre sus composiciones. En el verano de 1902 navegaría junto a su amigo Magnus Enckell en el archipiélago de la región de Uusimaa, enfermando de meningitis en otoño, viéndose obligado a guardar reposo durante el invierno, pintando su obra más famosa, “El ángel herido”, tras la recuperación de su enfermedad. Poco más tarde colaboraría con su amigo Enckell en la decoración de la Catedral de Tampere, diseñada por Lars Sonck (1870-1956). Mientras que Magnus Enckell realizaría el retablo principal Hugo Simberg ejecutaría varios frescos y la decoración del interior del templo, siendo iniciadas las obras en septiembre de 1904.
El tema que ocupa esta entrada lo había creado en varias versiones entre 1896 y 1906, pudiendo basarse tanto en ideas medievales de la muerte como en el cuento de hadas “Madre” de Hans Christian Andersen, en el que en un invernadero crecían árboles y flores conteniendo las almas humanas. Simberg plantea la composición mediante una línea del horizonte elevada en el último tercio de la obra, en la que se abre un camino central en cuyos lados crecen árboles en parterres rodeados de varias flores rojas. El resto de la misma presenta una estructura similar a campos arados donde varias especies vegetales florecen en macetas, algunas de ellas sobre mesas de tablones de madera mientras varios esqueletos vestidos con túnicas negras ejercen su labor de jardineros de las mismas.

Detalle del esqueleto izquierdo.
Fotografía: Kansallisgaleria / Jenni Nurminen.
Entre todos ellos destaca el central que mira de frente al espectador, haciéndole partícipe de la escena a la vez que sostiene una flor azul en su pecho con gesto amoroso. Su compañero en el tercio superior se muestra de espaldas y el del primer plano transmite la sensación de cuidado de las especies vegetales a la hora de regarlas para que florezcan. La paleta empleada es predominante en tonos pardos y ocres, con una línea del dibujo muy marcada a base de negro, presente también en las túnicas de lo personajes. Los únicos toques de color proceden de los verdes, rojos y azules de las diversas plantas presentes en el jardín.

Detalle del esqueleto principal.
Fotografía: Kansallisgaleria / Jenni Nurminen.
En invierno de 1907 Hugo Simberg viajaría a los Estados Unidos, disfrutando del día de Navidad en las Cataratas del Niágara. A pesar de escribir entusiasmado sobre su experiencia fuera de Europa, esto no se vio reflejado en sus composiciones futuras. A su regreso a Finlandia su vida se volvió más estable, llegando a convertirse en profesor de la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia y a contraer matrimonio en 1910 con Anni Bremen (1883-1969), con la que tendría dos hijos. La pareja pasaría su luna de miel en París, dónde el artista entraría en contacto con el modernismo y las primeras muestras de la pintura del color, siendo consciente que si aplicaba una expresión realista a sus obras no podría regresar al simbolismo.
En 1912 organizaría una muestra con dibujos y acuarelas en miniatura, apareciendo en todas ellas un mundo imaginativo. Mientras para otros artistas el simbolismo había sido una fase pasajera en su pintura, para Simberg fue la expresión más natural a la hora de plasmar sus composiciones. En 1917 pasaría el verano en Ähtari junto a su cuñado, el también artista Eemu Myntti (1890-1943), regresando a motivos de paisajes del interior del país. Allí fallecería debido a una hemorragia cerebral el 11 de julio, siendo enterrado en el Cementerio de Hietaniemi (Hietaniemin hautausmaa) de Helsinki.
- Fuentes:
- El jardín de la Muerte. En Ateneumin taidemuseo (Museo de Arte Ateneum, en finés, inglés y sueco): https://www.kansallisgalleria.fi/fi/object/421535
- El jardín de la Muerte. En Tampereen Tuomiokrikko (Catedral de Tampere, en finés): https://tampereenseurakunnat.fi/kirkko_tampereella/kirkot_ja_kappelit/tuomiokirkko#6fa3b0e5
- Simberg, Hugo. En Kuvataiteilijamatrikkeli (Matriz de artistas, en finés, sueco e inglés): https://kuvataiteilijamatrikkeli.fi/taiteilija/hugo-simberg-2
- Huusko, T. Symbolism in Finnish Art. En n V.V.A.A. Stories of Finnish Art. Ed. Hatje Cantz, Helsinki. 2006. págs 106-120.
- Kruskopf, E. Simberg, Hugo (1873-1917). En Kansallisbiografia (Biografía Nacional, en finés, sueco e inglés): https://kansallisbiografia.fi/kansallisbiografia/henkilo/4123
- Kruskopf, E. Hugo Simberg. En Biografiskt Lexikon för Finland (Léxico Biográfico para Finlandia, en sueco): https://www.blf.fi/artikel.php?id=4123
- Lahelma, M. Artists of the Ateneum. Hugo Simberg. Ateneum Publications, 2017.
- Simberg, Hugo. En Uppslagsverket Finland (Enciclopedia Finlandia, en sueco y finés): https://uppslagsverket.fi/sv/sok/view-170045-SimbergHugo
- Fotografía de Hugo Simberg en Museovirasto (Junta Nacional de Antigüedades, en finés, sueco e inglés): https://www.finna.fi/Record/museovirasto.73BE29866084AA917C6CB28017BDF9E5?sid=4857028786
