Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana se titula “Retrato de la cantante de ópera Ida Bassilier-Magelsen en el papel de Philine en la ópera Mignon”(Oopperalaulajatar Ida Basilier-Magelsenin muotokuva Philinen osassa oopperassa Mignon”). Se trata de un óleo sobre lienzo con unas medidas de 129 x 84 cm realizado en 1887 por la pintora finlandesa María Wiik (Helsinki, 1853 – Helsinki, 1928) que forma parte de las colecciones de la Galería Nacional finlandesa (Kansallisgaleria) y se encuentra custodiada en los almacenes del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) en Helsinki.

Retrato de la cantante de ópera Ida Bassilier-Magelsen en el papel de Philine en la ópera Mignon. 1887.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Antti Kuivalainen.

Maria Catharina Wiik era la última chica del total de cinco hijos que tuvieron el matrimonio conformado por el arquitecto del condado Johan Erik Wiik (1804-1877) y su esposa Gustava Fredrika (de soltera Meyer, 1817-1884). Desde muy joven Maria acudiría a la Escuela sueca de mujeres (Svenska fruntimmersskolan) en la capital finlandesa, interesándose por las clases de dibujo. Su familia animaría a la joven a matricularse en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu) entre 1874 y 1875. Su segundo año lo compatibilizaría con clases en la escuela privada del pintor Adolf von Becker (1831-1909) permaneciendo allí hasta 1877. Ese mismo año viajaría a París para continuar sus estudios, siendo estudiante en la Académie Julian del pintor Tony Robert-Fleury (1837-1912). En la capital gala conocería a la también pintora finlandesa Amélie Lundahl (1850-1914), pero Maria Wiik se vería obligada a regresar a su país natal debido al fallecimiento de su padre.

Maria Wiik en 1899.
Fotografía: Daniel Nyblin / Junta de Antigüedades de Finlandia.

Regresaría a la capital francesa poco después compartiendo vivienda y estudio con Amélie Lundahl, con la que viajaría a la región de Normandía en el verano de 1879. Se encontraría de nuevo en Finlandia en 1880 como profesora sustituta en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia entre 1880 y 1881 mientras compartía estudio en Helsinki con una joven Helene Schjerfbeck (1862-1946). Juntas marcharían a París en 1883 primero y en verano de dicho año a Bretaña. Entre 1887 y 1888 volverían a pintar de forma conjunta en St. Ives en Inglaterra, aunque poco después comenzarían a distanciarse.

Por estas fechas ejecutaría la obra de ésta entrada representando a la soprano finlandesa Ida Bassilier-Magelssen (1846-1828) de tres cuerpos sobre un fondo neutro caracterizada como el personaje Philine de la ópera Mignon, una obra muy popular durante todo el siglo XIX, con más de 100 representaciones. Ida, con el rostro girado hacia el espectador, porta un largo vestido negro de seda que deja sus hombros y brazos al descubierto decorado con un ribete dorado rematado con flecos y con una apertura en la parte frontal que permite ver las enaguas blancas del mismo. En sus manos sostiene una gran vara finalizada en tres lirios blancos, símbolo de pureza.

Retrato de la cantante de ópera Ida Bassilier-Magelsen en el papel de Philine en la ópera Mignon. 1887.
Detalle del ramo de lirios.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Antti Kuivalainen.

Su rostro ovalado, propio de una mujer madura con labios carnosos, nariz gruesa y ojos claros es rematado por un pelo canoso recogido en su parte trasera ornamentado todo el conjunto con una tiara de oro con perlas a juego con los pendientes, un collar con amatista central en su cuello y el brazalete dorado en su muñeca.

Retrato de la cantante de ópera Ida Bassilier-Magelsen en el papel de Philine en la ópera Mignon. 1887.
Detalle del rostro.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Antti Kuivalainen.

La luz procede del lado superior derecho del lienzo, incidiendo en las flores y el corte bajo del vestido a la altura del pecho, bañando parte del rostro de la retratada, contrastando con el otro lado en penumbra. La pincelada es ligera con poco empaste, destacando detalles como los flecos del vestido, la tela interior del mismo y el cabello, todo ello en unos tonos níveos mezclados con otros colores que contrastan con el fondo neutro y el vestido oscuro donde sobresale el dorado de las joyas y de la decoración de la indumentaria que aumentan la importancia tanto del personaje como de la propia soprano.

Retrato de la cantante de ópera Ida Bassilier-Magelsen en el papel de Philine en la ópera Mignon. 1887.
Detalle de los ribetes y flecos del vestido.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Antti Kuivalainen.

En 1889, Maria Wiik recibiría varios consejos artísticos del pintor simbolista Puvis de Chavannes (1824-1898) y con el cambio de siglo ella misma, Helene Schjerfbeck, y otros artistas finlandeses presentaron varias obras en el pabellón de Finlandia en la Exposición Universal de 1900 en París, llegando a recibir la propia Wiik una medalla de bronce por una de sus pinturas. En 1911 su producción artística cambiaría debido a un viaje realizado a Noruega, donde se interesaría por las obras de Edvard Munch (1863-1944). Por las mismas fechas comenzaría a tener pequeños problemas de visión que concluirían con su total ceguera. Regresaría a Finlandia, aunque realizaría breves estancias en balnearios en Suiza, Suecia y Noruega. A partir de 1916 el marchante Gösta Stenman (1888-1947) visitaría a la pintora en su estudio e iniciaría su reconocimiento artístico que había caído en el olvido, de forma similar a lo acontecido años antes con Helene Schjerfbeck. Hacia 1923 Maria Wiik ejecutaría sus últimas obras y comenzaría a recibir una pensión de artista estatal. Dos años más tarde se sometería a una operación ocular tratando de mejorar su calidad de vida, pero poco después se rompería una de sus piernas en una caída, lo que le dejaría postrada en cama hasta su fallecimiento en 1928, siendo enterrada en el cementerio de Hietaniemi (Hietaniemen hautausmaa) de Helsinki.


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