Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de esta semana se titula “Eleonora Gustafva Bonde at Björno” (“Eleonora Gustafva Bonde at Björno kuva”), realizado en 1765 por el pintor sueco Jakob Björck (1727/28 – 1793, Estocolmo), aunque realmente se trata de una copia al lienzo sobre una obra original. Con unas medidas de 67 x 52 cm se encuentra custodiado en los almacenes del Museo de Arte Sinebrychoff (Sinebrychoffin taidemuseo) en Helsinki.

Retrato de Eleonora Gustafva Bonde at Björno. 1765.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia/Hannu Pakarinen.

Posiblemente el inicio de la formación artística de Jakob Björck comenzase en el taller del pintor de origen alemán Johan Henrik Scheffel (1690-1781), pero a partir de 1750 se convertiría en uno de los principales copistas al óleo sobre obras originales al pastel ejecutadas por Gustaf Lundberg (1695-1786), en cuyo estudio también trabajarían Jonas Forsslund (1759-1809) o Peter Adolf Hall (1739-1793). El volumen de trabajo solicitado por los grandes nobles de la época sobre las obras del propio Lundberg hizo que éste se viera obligado a contratar a otros grandes artistas del momento como Olof Arenius (1700-1766), Ulrika Pasch (1735-1796) o Niklas Lafrensen “el Viejo” (1698-1756) para que realizasen réplicas de las mismas.  

Un ejemplo es la obra de ésta semana plasmando a Eleonora “Nora” Gustafva Bonde af Björno (1746-1817). En 1765 acompañaría a su futura cuñada, Ebba Margareta (1746-1784) al taller de Gustaf Lundberg para que el pintor realizase un retrato de cada una de ellas, ya que en la época era habitual la solicitud de una obra en el momento de transición más importante en la vida de una doncella para convertirse en una mujer casada. Mientras Ebba fue retratada como una pastora de estilo rococó, Lundberg plasmaría a Nora vestida para acudir a un baile de máscaras. La doncella aparece de medio cuerpo sobre un fondo neutro donde sobresale una columna vistiendo un vestido negro y rojo con varias flores cosidas al inicio del escote y en el pecho.

Retrato de Eleonora Gustafva Bonde at Björno. 1765.
Detalle de las flores en el vestido.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia/Hannu Pakarinen.

Al inicio del torso, en las muñecas y en el cuello el conjunto se complementa con una puntilla de encaje blanco conjuntado a la altura de la garganta con el vestido mediante adornos con forma de rosa. En su mano derecha sostiene de forma galante una máscara con antifaz oscuro e imitando el semblante humano en la parte inferior, todo ello con una tela nívea empleada para poder atarla a la nuca y ocultar el rostro. Por otro lado la mano contraria queda oculta en la capa carmesí a juego con las telas del vestido.

Retrato de Eleonora Gustafva Bonde at Björno. 1765.
Detalle de la máscara.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia/Hannu Pakarinen.

Nora hace cómplice al espectador mientras le mira con un semblante donde sobresalen sus labios y mejillas sonrosadas y una nariz fina. El conjunto es rematado por un peinado hacia arriba conformado por una peluca blanca típica de la época, mientras que en la parte trasera y sobre su hombro se vislumbran los tirabuzones de su color de cabello original.

Retrato de Eleonora Gustafva Bonde at Björno. 1765.
Detalle del rostro.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia/Hannu Pakarinen.

La luz procede del lado izquierdo, iluminando especialmente el escote y el rostro creando varias sombras en el lado contrario. La paleta empleada es especialmente bicolor, como equilibrio no sólo a nivel pictórico, sino también entre la moda de la época y la más antigua y como muestra del poder en los círculos aristocráticos de forma similar a la España del siglo XVI.

El retrato de Eleonora es un gran ejemplo de una noble de la alta sociedad, sin embargo su papel como condesa de Sture resultaría más complicado de cumplir. En el mismo año de la ejecución de ésta obra se casaría con el teniente Sten Gabriel Sture (1730-1803), pero pronto tendría que huir de su presencia debido a sus frecuentes ataques de ira, haciendo que el matrimonio se disolviese veinte años después. Es posible que durante su carrera Jakob Björck también hiciera alguna copia al pastel, sin embargo no pueden ser atribuidas a sus manos con toda probabilidad. En 1774 abandonaría el estudio de Lundberg, siendo recompensado por el pintor con una caja de lápices de colores y varios grabados en cobre como reconocimiento a su labor. Ese mismo año Jakob contraería matrimonio con Cicilia Gren (1723/1724–1811).

A partir de la independencia del taller de su maestro continuaría con su labor como copista, pero también tendría la oportunidad de retratar al rey Gustav III (1746-1792). Comparado con otros artistas del mismo período las obras de Jakob Björck resultan toscas y apagadas, no resultando fácil su identificación a pesar de la realización de gran número de las mismas durante toda su carrera debido a la ausencia de firma.


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