Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

Comenzamos la semana con una nueva entrada del blog, Se trata de un óleo sobre lienzo titulado “La ninfa cazadora y los faunos” (“Jaktnymf och fauner”), realizado en 1875 por el pintor sueco Johan Kronberg (1850, Karlskrona – 1921, Estocolmo). Con unas medidas de 269 x 130 cm, forma parte de las colecciones del Museo Nacional (Nationalmuseum) de la capital sueca.

“La ninfa cazadora y los faunos”. 1875.
Fotografía: Anna Danielson / Nationalmuseum.

Johan Julius Ferdinand Kronberg era el primogénito del total de dos hijos que tuvieron el fabricante de instrumentos Gustaf Ferdinand Kronberg (nacido en 1820) y su esposa Augusta Fredrika (de soltera Grönberg, nacida en 1830). Cuando el joven Johan contaba con nueve años recibiría su formación artística en los cursos de dibujo para grumetes impartidos por el pintor y oficial Govert Indebetou (1807-1891) en Karlskrona. En 1864 fue admitido en la Real Academia de las Artes Libres de Estocolmo (Kungliga Akademien för de fria konsterna), siendo sus tutores Johan Christoffer Boklund (1817-1880) y Johan Fredrik Höckert (1826-1866).

Una vez finalizada su formación y a la espera de obtener una beca de viaje, visitaría varias ciudades suecas, entre ellas Visby. En 1872, tras ser becado, visitaría Copenhague, Düsseldorf, París, Venecia y Múnich hasta 1874, estableciéndose en la capital bávara hasta 1877, inspirándose en los cuadros del pintor austriaco Hans Makart (1840-1844) debido a la magnificencia de los mismos. Allí realizaría la obra de esta entrada, influenciado por la pintura de Pieter Paul Rubens (1577-1640).

En el claro de un bosque cercano al río se muestra a través una ninfa desnuda durmiendo mientras varios faunos la observan escondidos en la espesura. La figura femenina, motivo principal del lienzo, es presentada a través de un escorzo compositivo con una ligera curva reposando sobre varias telas de seda de color amarillo. Sus piernas se encuentran levemente cruzadas ocultando su sexo mientras su brazo izquierdo sostiene su cabeza y se apoya en uno de sus pechos. Rodeando a la ninfa se encuentran tanto pavos reales como sus plumas, alusivos a la belleza. En la esquina aparece un arco, referido a la diosa Diana o Artemisa, diosa virgen de los bosques, mientras el pie femenino en el agua y la flor de loto abierta junto a la caracola otorgan un componente erótico-sexual a la obra.

“La ninfa cazadora y los faunos”. 1875.
Detalle del rostro de la ninfa.
Fotografía: Anna Danielson / Nationalmuseum.

En la esquina superior izquierda un par de faunos con rostros desaliñados y mirada lujuriosa despejan la floresta para observar el cuerpo desnudo femenino. Frente a ellos se alzan varios lirios blancos referidos a la inocencia y a la pureza de la náyade. El lienzo se completa con una línea del horizonte baja que permite ver un cielo azul cuajado de níveas nubes esponjosas entre las distintas especies vegetales que conforman el bosque.

“La ninfa cazadora y los faunos”. 1875.
Detalle de los rostros de los faunos.
Fotografía: Anna Danielson / Nationalmuseum.

La luz del cuadro es natural procedente de todos los lados del mismo, pero con mayor relevancia en las esquinas donde se encuentran los sátiros y los símbolos alusivos a la mujer. Además en el aspecto lumínico destaca una gran diagonal que incide en el cuerpo femenino a la vez que el rostro de la ninfa se encuentra en sombras. La paleta contrasta diversos tonos de verdes de las distintas plantas que conforman el paisaje con los ocres del terreno y los amarillos de las sedas. Otro gran contrapunto se produce entre el cuerpo blando y níveo de la mujer desnuda frente a la piel más oscura y musculada de los faunos que la espían.

“La ninfa cazadora y los faunos”. 1875.
Detalle de la caracola, el arco y el pavo real.
Fotografía: Anna Danielson / Nationalmuseum.

El lienzo fue expuesto en 1875 en Múnich y posteriormente en Estocolmo, donde recibiría numerosos elogios tanto de público como de crítica debido al estilo pictórico y al tema propuesto, siendo comprado inmediatamente por el estado sueco.
 
A finales de 1877 Julius Kronberg se trasladaría a Roma donde su paleta evolucionaría hacia colores más cálidos, llegando a reinterpretar algunas de sus obras previas. Desde la capital italiana regresaría a menudo a su país natal, pero también viajaría a Túnez y Egipto entre 1878 y 1879 y a Suiza en 1883. En 1885 fue llamado por la Academia sueca como profesor en la misma, pero al año siguiente dimitiría de su puesto, regresando a la capital italiana.

Julius Kronberg en 1869.
Fotografía: Rosalie Sjöman.
Fotografía: Albin Dahlström / Moderna Museet. 

Durante una de sus estancias habituales en Estocolmo recibiría el encargo de realizar un friso en la Casa Thaveniuska (Thaveniuska huset). En 1889 Julius Kronberg regresaría a su país natal, donde recibiría numerosos encargos por parte del rey Oscar II (1829-1907) que le tuvieron ocupado hasta finales de siglo. Otros grandes comitentes procedían del ámbito eclesiástico, realizando las pinturas de la cúpula de la iglesia de Adolf Fredrik en Estocolmo y un boceto para el ábside de la catedral de Lund, que no llego a ejecutarse.

Tras su regreso a Suecia también los grandes nobles del país solicitaron de sus servicios, pudiendo verse en los retratos plasmados una evolución desde la pintura tradicional nórdica pasando por la influencia holandesa o el período de formación de Kronberg en Múnich, sin olvidar los nuevos aires románticos. Aparte de su labor como artista, Julius Kronberg fue nombrado en 1890 por la Real Academia de las Artes Libres como miembro de un comité para la compra de artistas suecos vivos, además de convertirse en experto permanente para la adquisición de obras de arte más antiguas para el Museo Hallwyska (Hallwylska museet). En 1899 fue convocado para dirigir la remodelación del salón francés del Museo Nacional (Nationalmuseum).
 
Durante los años previos y posteriores al cambio de siglo Julius Kronberg comenzaría a renunciar a encargos artísticos y se sentía reticente a exponer sus obras. Es posible que la razón para ello se encontrase en el conflicto entre la Unión de Artistas (Konstnärsförbundet) y la propia Academia. En 1885, cuando aún se encontraba en Roma, el grupo de los Oponentes (Opponenterna) pediría a Kronberg firmar una carta solicitando cambios en la institución sueca, a lo que éste se negaría. Debido a ello las relaciones con los componentes de la Unión de Artistas se enfriaron. Además, durante su período como profesor en la Academia no se sentía cómodo con las altas personalidades, ya qué se le consideraba el más cercano “opositor” dentro del círculo académico, por lo que dimitiría poco después.

En 1890 participaría en la formación de la Asociación de Artistas Suecos (Svenska Konstnärernas Förening), un lugar donde todas las partes en conflicto pudieran encontrar un sitio común. Sin embargo poco después las tensiones comenzaron a surgir de nuevo, por lo que Julius Kronberg participaría en la formación de la Asociación Sueca de Pintores (Svenska Målareförbundet).
 
En 1894 realizaría un último viaje de estudios, recorriendo Würzburg, Venecia y Madrid, centrándose en las pinturas en techo realizadas por Giovanni Battista Tiépolo (1696-1770). Al año siguiente recibiría una nueva oferta por parte de la Real Academia de las Artes Libres para convertirse en profesor, pero de nuevo en 1898 solicitaría su dimisión. Sus últimos años transcurrieron en un aislamiento autoimpuesto debido a la decepción causada por sus propios compañeros artistas, a pesar de haber sido en su juventud una persona alegre y feliz. En su soledad repetiría y realizaría variaciones sobre motivos ejecutados a lo largo de su carrera. Después de la muerte de Kronberg debido a un cáncer en 1921, su estudio fue donado al Museo Nórdico (Nordiska Museet), pero sería trasladado a petición de la coleccionista de arte Wilhelmina von Hallwyl (1844-1930) al museo al aire libre Skansen en Estocolmo. Como curiosidad, en dicho lugar se tomaría la foto de portada del último álbum de estudio del grupo ABBA en 1981.


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