Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de esta semana es un óleo sobre lienzo titulado “La chica de las fresas” (“Mansikkatyttö”), realizado en 1782 por el pintor sueco establecido en Finlandia Nils Schillmark (1745, Skellefteå – 1804, Loviisa). Con unas medidas de 92 x 70 cm, se conserva en los almacenes del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) en Helsinki.

“La chica de las fresas”. 1782.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Pakarinen.

Nils Schillmark era el hijo menor del granjero Jakob Olofsson (1700–) y su esposa Cicilia Hermansdotter (1695–), mudándose a Estocolmo para ser aprendiz de Per Fjellström (1719-1790) entre 1762 y 1770, datándose sus primeros retratos en su ciudad natal durante una visita en su educación. Junto a su maestro visitaría Finlandia entre 1766 y 1788, aunque una vez obtenido su título de oficial de retratos de forma itinerante ejecutaría varios encargos tanto en Skellefteå como en la capital sueca.

En 1773, contando con 28 años, se mudaría al país vecino mientras tenía lugar  la construcción de la fortaleza naval de Suomenlinna en el archipiélago cercano a Helsinki. Allí realizaría tanto lienzos de interiores representando la ciudad de Heinola como retratos de varios oficiales suecos. Desde la capital finlandesa realizaría varios viajes cortos a la región de Uusimaa, especialmente a Porvoo y a Loviisa, dónde se instalaría definitivamente hacia 1787 tras casarse con la viuda Anna Cajsa Söderström. Es en este período cuando realizará la obra de esta entrada plasmando a la joven campesina Ulrika Charlotta Armfelt (1771-1835).

La joven se presenta de cuerpo completo con una ligera torsión en el cuerpo mientras mira al espectador en un paisaje con las últimas horas del día. La doncella, que sostiene un pequeño cesto de mimbre con fresas, lleva un vestido a rayas verticales azules con un delantal del mismo patrón, pero esta vez en color rojo, a la moda del reinado de Gustav III de Suecia (1746-1792). A la altura del pecho un lazo en tonos fríos sostiene un chal blanco sobre sus hombros. El rostro redondo de la joven, de labios, nariz fina y frente despejada, es rematado por una tela bicolor que recoge el pelo, siendo enmarcada toda la cabeza por una toca negra.

“La chica de las fresas”. 1782.
Detalle del rostro.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Pakarinen.

El paisaje en el que se encuentra está conformado por una línea del horizonte alta creada por las altas cumbres que se encuentran al fondo del lienzo, que dan paso a los tonos propios del ocaso en un cielo con un par de nubes algodonosas. En el lado izquierdo la vista se abre permitiendo ver algunas de las casas que conforman el pueblo mientras que en el contrario hay un tronco con pequeñas ramas verdes que equilibra la composición junto a la figura femenina.

“La chica de las fresas”. 1782.
Detalle de las casas en el paisaje.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Pakarinen.

La luz procede del lado izquierdo de la obra en una diagonal incidiendo en la joven creando una pequeña sombra en el árbol. En cuanto a la paleta empleada predominan los ocres en el primer plano, convirtiéndose en azules hacia el fondo del lienzo siguiendo el estilo de la escuela flamenca, siendo una excepción los tonos corales propios del atardecer. En la figura protagonista se produce un contraste entre los diseños de líneas en índigo o en colores encarnados, presentes también en los frutos recogidos en el interior del cesto.

“La chica de las fresas”. 1782.
Detalle de la cesta con fresas.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Pakarinen.

En el mismo momento que se encontraba en Helsinki, previo paso a su establecimiento en Loviisa, la congregación de Hattula encargaría al pintor un retablo con motivo de la Última Cena para sustituir el previo, posiblemente de la época de fundación de la iglesia de la Santa Cruz de dicho lugar.

Hasta 1793 las obras de Nils Schillmark muestran una clara influencia del rococó, aunque después hay un breve descanso y cambio en su producción, debido a la observación del arte contemporáneo francés durante un viaje de regreso a Estocolmo, estudiando en ese momento en la Real Academia de Pintores y Escultores (Kongliga Målar- och bildhuggareakademien). En 1804 fallecería de neumonía, siendo enterrado en el cementerio de la ciudad de Loviisa. Nils Schillmark ha sido considerado junto a Isaac Wacklin (1720-1758) uno de los primeros pintores profesionales en toda Finlandia.

Tumba de Nils Schillmark en el cementerio de Loviisa.

Deja un comentario