La obra de esta semana se titula “Después de ser modelo” (“Mallina olon jälkeen”), realizada en 1880 por el pintor finlandés Adolf von Becker (1831, Helsinki – 1909, Vevey, Suiza). Con unas medidas de 25,5 x 20 cm, forma parte de las colecciones del Museo Gösta Serlachius (Serlachius museo Gösta) en la ciudad finlandesa de Mänttä.

Fotografía: Yehia Eweis / Fundación de Arte Gösta Serlachius.
Adolf von Becker era el quinto hijo de un total de siete que tuvieron el matrimonio conformado por el investigador de lengua finlandesa Reinhold von Becker (1788-1858) y su esposa Karolina (de soltera Idestam, 1797-1858). Tras finalizar sus estudios básicos en 1848 se convertiría en alumno de la Escuela de dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu) deseando ser artista o arquitecto, pero finalmente decidiría buscar una profesión con mayor futuro, comenzando a estudiar derecho. Acabaría la carrera de leyes en 1853, obteniendo su título de juez ese mismo año, formando parte del Tribunal de Apelación de Turku. En dicha ciudad recobraría las ganas de dibujar, ya que acudir a juicios le parecía tedioso y aburrido.
En 1856 Adolf von Becker viajaría a Copenhague tras el consejo de Robert Wilhelm Ekman (1808-1873), matriculándose en la Real Academia Danesa de las Artes (Det Kongelige Danske Kunstakademi) y permaneciendo en dicha institución durante dos años. En 1858 acudiría con una carta de recomendación para continuar su formación en la escuela privada de Thomas Couture (1815-1879) en París. Sin embargo las grandes multitudes presentes en la capital francesa hicieron que el joven artista se viera abrumado y decidiera marchar a Düsseldorf. En Alemania sus estudios fueron decepcionantes, ya que las reglas de la Academia obligaban a todos los alumnos a comenzar de cero, por lo que Adolf von Becker se vería obligado después de cuatro meses a regresar a Francia tras pasar brevemente por Bélgica.
En 1860 Thomas Couture cerraría su escuela en París, por lo que el joven finlandés se matricularía en la Escuela de Bellas Artes (École des Beaux-Arts) en verano de ese mismo año tras aprobar el examen de ingreso. Sin embargo sería alumno de varias escuelas parisinas tratando de encontrar un método de enseñanza que se adecuara a sus necesidades, siendo sus maestros durante éste período Leon Cogniet (1794-1880) o Leon Bonnat (1833-1922). A comienzos de 1861 regresaría para continuar su enseñanza de manos de Couture en Senlis, donde había reabierto una nueva escuela, pero al año siguiente regresaría a la capital francesa para probar suerte en el taller privado de Gustave Courbet (1819-1877), pero fue una experiencia corta debido al cierre prematuro de la misma por las complicada situación financiera de la misma.
A finales de 1863 Adolf von Becker permanecería durante cuatro meses en Madrid copiando a pequeña escala obras de grandes maestros barrocos como Diego Velázquez (1599-1660), Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) o José de Ribera (1591-1652), haciendo que su paleta emplease una gama cromática simple con mayor acentuación en las sombras. Tres años más tarde visitaría Roma, Florencia y algunas ciudades alemanas. En 1866 regresaría a París gracias a una beca estatal, aunque dos años después se mudaría junto a su amigo, el paisajista sueco Alfred Wahlberg (1834-1906) al pueblo de Écouen, lugar donde residía una pequeña colonia de artistas que se encargaban de reproducir motivos populares. Es posible que dicha estancia pudiera haber sido una elección consciente del pintor para adentrarse en el Realismo. Dos años después fallecería en la capital finlandesa Magnus von Wright (1805-1868), profesor titular del Salón de dibujo de la Universidad de Helsinki (Helsingin yliopiston piirustussali), por lo que Adolf von Becker solicitaría su puesto, recibiendo el cargo en 1869.
En 1871 viajaría junto a Arvid Liljelund (1844-1899) a la región de Ostrobotnia para tomar apuntes para futuras obras que serían tomadas por los críticos como un rechazo a la forma francesa y a la vez un avance hacia el futuro estilo romántico nacional. Dos años más tarde de su regreso a Finlandia sería nombrado miembro de la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo (Imperátorskaya Akademia judózhestv), ganando también una medalla de oro por su trabajo. Ese mismo año de 1873 se presentaría en el primer concurso para ganar el premio estatal de las artes en Finlandia, empatando en el primer puesto con el escultor Carl Eneas Sjöstrand (1828-1906). Por las mismas fechas fundaría una academia privada de dibujo y pintura en la capital finlandesa, compaginándolo con su puesto como profesor en el Salón de la Universidad. Adolf von Becker educaría a la siguiente generación de artistas finlandeses, siendo su estudio un complemento de la educación básica artística elemental antes de que los jóvenes marchasen a París, a pesar de que era habitual que las clases quedasen interrumpidas debido a continuos viajes del maestro. Entre sus alumnos más destacados se encontraron Helene Schjerfbeck (1862-1946), Elin Danielson-Gambogi (1861-1919), Helena Westermarck (1857-1938) o Akseli Gallen-Kallela (1865-1931).

Fotografía: Daniel Nyblin / Colección de imágenes históricas.
En 1877 se convertiría en miembro del Parlamento del Gran Ducado de Finlandia perteneciendo al estado noble, llegando a plantear varias cuestiones relacionadas con las artes, entre ellas la propuesta de ley sobre derechos de propiedad artística y literaria. Además de ser un fuerte opositor al profesor de estética Carl Gustaf Estlander (1834-1910), que proponía la creación de un museo de arte, el futuro Ateneum (Ateneumin taidemuseo). Entre 1870 y 1880 Adolf von Becker fue miembro de la junta de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistys), mientras su pintura se centraba en motivos al aire libre con influencia de la escuela de Barbizon francesa, descartando las vistas de interiores de períodos anteriores, siendo una excepción la obra de esta entrada, donde presenta a una pareja compuesta por un hombre anciano y una niña en el interior del taller, centrándose la vista del espectador en ambos personajes al resultar ser el centro de la composición.
El anciano artista, arrodillado y vestido con zapatos oscuros, pantalones ocres y una chaqueta azul descolorida, ayuda a desvestirse a su joven modelo, mientras deshace las puntas del pañuelo que ciñe la cabeza de la misma. Las manos del pintor se encuentran curtidas por la edad, igual que su rostro donde destacan la nariz aguileña y la frente despejada, que contrastan con la larga barba y el cabello blanco que clarea en la coronilla.

Detalle del rostro del anciano.
Fotografía: Yehia Eweis / Fundación de Arte Gösta Serlachius.
La joven modelo se encuentra de pie mirando al espectador con la cabeza ladeada haciéndole partícipe de la escena, quizás buscando su intervención. Se encuentra vestida de una forma tradicional con unas alpargatas de tiras cruzadas y calcetín blanco en sus pies, falda oscura y blusa blanca, con detalles similares a la saya en los codos. El conjunto se complementa con un delantal con diseños florales en tonos cálidos y fríos, mientras que su rostro infantil destaca su flequillo recto castaño, ya que el resto del cabello se encuentra recogido, frente a una toquilla nívea bajo la tela de los mismos colores que el mandil.

Detalle del rostro de la niña.
Fotografía: Yehia Eweis / Fundación de Arte Gösta Serlachius.
La pareja se encuentra rodeada en el estudio por el caballete preparado para la ejecución del futuro lienzo a la derecha, mientras que en la izquierda se encuentra un escritorio en donde reposa el pincel junto a la paleta junto a un busto y sobre éste una jarra de latón dorado, completándose la pared con un pequeño cuadro, un tondo y una sombrilla de influencia oriental. En el fondo de la estancia hay un pequeño tresillo de terciopelo rojo y una silla, mientras que en el tercio superior de la obra se abre una ventana con un cortinaje que permite el cambio de iluminación. Es de éste lugar de donde procede la luz natural que crea el espacio y da forma a las figuras, creando sombras en el primer plano. Los tonos empleados por el artista son fríos y más apagados en las zonas de sombra, inclusive en los anaranjados contrastando con los cálidos presentes en la tela del escritorio.

Detalle de la ventana.
Fotografía: Yehia Eweis / Fundación de Arte Gösta Serlachius.
Entre 1882 y 1885 Adolf von Becker ocuparía el cargo de vicepresidente de la Asociación de Arte de Finlandia y entre 1889 y 1891 el puesto superior. Durante este último período los jóvenes comenzaron a oponerse contra la institución llevando a cabo una huelga expositiva para proteger sus derechos de autor. Durante la Exposición Universal de París de 1899 Adolf von Becker fue designado para supervisar el pabellón finlandés, mientras que la nueva generación intentó que Albert Edelfelt (1854-1905) se hiciera cargo de dicha tarea. Parece ser que esta situación daría lugar a un enfrentamiento a puñetazos entre ambos bandos durante el día de la inauguración, apoyado Edelfelt por el escultor Ville Vallgren (1855-1940), mientras que Adolf von Becker tuvo el auxilio de Walter Runeberg (1838-1920) y Berndt Lindholm (1841-1914).
Debido a la contraposición de ideas estéticas y artísticas, Adolf von Becker renunciaría a su cargo en la Universidad de Helsinki mudándose a París, aunque solía pasar los inviernos en la costa mediterránea. En 1904 se trasladaría a Niza y cinco años más tarde viajaría al pueblo de Vevey en Suiza, donde fallecería.
- Fuentes:
- Después de ser modelo. En Art Renewal Center: https://www.artrenewal.org/artworks/adolf-von-becker/mallina-olon-jalkeen/90049
- «Valo ja varjo» («Color y sombra») en Serlachius Museot (Museos Serlachius, en finés): https://serlachius.fi/suunnittele-vierailusi/koululaisohjelmat/taidekoulu/miten-taideteos-syntyy/valo-ja-varjo/
- Adolf von Becker. En Kuvataiteilijamatrikkeli (Matriz de artistas, en finés): https://kuvataiteilijamatrikkeli.fi/taiteilija/adolf-von-becker
- Lewison J. «Paris, Pont-Aven and St. Ives». Catálogo de la exposición de Helene Schjerfbeck en la Royal Academy of Arts de Londres (2019). Págs71 -84.
- Ojamperä, R. In the Salons of Paris. En V.V.A.A. Stories of Finnish Art. Ed. Hatje Cantz, Helsinki. 2006. Págs 120-134.
- Penttilä, T. (coord) «Adolf von Becker – Pariisin tien viitoittaja -vägen till Paris» («Adolf von Becker -el camino a París»). Junta Nacional de Antigüedades, 2002.
- Reitala, A. Becker, Adolf von (1831-1909). En Kansallisbiografia (Biografía Nacional, en finés): https://kansallisbiografia.fi/kansallisbiografia/henkilo/3301
- Reitala, A. von Becker, Adolf (1831-1909). En Biografiskt Lexikon för Finland (Diccionario biográfico para Finlandia, en sueco): https://www.blf.fi/artikel.php?id=3301
- Utriainen, A. Portraying the people. En V.V.A.A. Stories of Finnish Art. Ed. Hatje Cantz, Helsinki. 2006. Págs 68-90.
- Von Bondsdorff, A-M.«Fine things alongside fierce things». Catálogo de la exposición de Helene Schjerfbeck en la Royal Academy of Arts de Londres (2019). Págs 10-27.
- Fotografía de Adolf von Becker tomada por Daniel Nyblin. En Museovirasto (Junta Nacional de Antigüedades, en finés, sueco e inglés): https://www.finna.fi/Record/museovirasto.5C0DAA03C6084F8D22E0B7C0EA462D1F?sid=3061861069

