Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de esta semana es de pequeño formato titulada “Una vista de la calle de París” (“Katunäkymä Pariisista”), realizada en 1889 por la pintora finlandesa Alfhild Nordlund (1861, Närpiö – 1941). Con unas medidas de 34 x 27 cm se encuentra custodiada en los almacenes del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) en Helsinki.

“Una vista de la calle de París”. 1889.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Aaltonen.

Elin Alfhild Isabella Nordlund era la segunda de los hijos del total de siente que tuvieron el matrimonio compuesto por el párroco perteneciente a la diócesis de Turku Berndt Fredrik Nordlund (1829-1894) y su esposa Ebba Isaacsdotter (de soltera Eneberg, 1833-1876). Cuando Alfhild contaba con quince años su madre fallecería y en 1881 comenzaría su educación artística en la Escuela de dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu)  en Turku, permaneciendo en la institución hasta 1885.

Al año siguiente se convertiría en alumna de la academia privada dirigida por Adolf von Becker (1831-1909) durante un corto lapso de tiempo, ya que en 1888 estaría en Copenhague aprendiendo de Peder Severin Krøyer (1851-1909) y de Julius Paulsen (1860-1940). Por esas mismas fechas Victor Westerholm (1860-1919) se había instalado en Önningeby, una pequeña población en las islas Åland, a dónde comenzaría a invitar todos los veranos a varios artistas para pintar al aire libre. Ésto sería el inicio de la llamada colonia de artistas de Önningeby (Önningebyn taiteilijasiirtokunta), en la que participaron Elin Danielson (1861-1919), Amélie Lundahl (1850-1914) o Hanna Rönnberg (1862-1946) y a la que pronto se uniría Alfhild Nordlund

En 1889 viajaría a París donde ejecutaría la obra de esta entrada mostrando una de las calles principales de la ciudad desde el balcón del lugar donde se encontraba alojada. El bulevar, por donde pasean viandantes y coches de caballos, se organiza a base de una diagonal compositiva que se equilibra horizontalmente por los edificios del lado izquierdo y por la balconada del lado derecho. Por otro lado la línea del horizonte, situada al final de la rúa, es muy baja permitiendo una perspectiva elevada siendo el final de la obra cubierto por un cielo azul y despejado de nubes.

“Una vista de la calle de París”. 1889.
Detalle de las banderas.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Aaltonen.

Entre el conjunto de edificios típicos de la capital francesa de tonos ocres la autora introduce en una de las esquinas un jardín plagado de flores, motivo repetido en otras zonas del cuadro sin tanto lujo de detalles, resultando un contraste en la dinámica general de la obra. De igual forma sucede con las banderas tricolor en lo alto de los tejados del lado derecho recortadas sobre el cielo.

“Una vista de la calle de París”. 1889.
Detalle del jardín.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Aaltonen.

Siguiendo la estética impresionista se produce una fusión de los matices presentes en el lienzo en el ojo, con especial detalle al humo blanco procedente de uno de los edificios, que contrasta con las sombras y los tonos oscuros y grises presentes en el área de la balconada, todo ello ejecutado mediante una pincelada rápida y poco empastada. Con todo ello podría decirse que Alfhild Nordlund puede que se viera inspirada por la obra de Édouard Manet (1832-1883), quién consideraba útiles todos los colores de la paleta sin excluir blancos ni negros. En cuanto a la luz, ésta es natural llenando todos los espacios del lienzo y creando ciertos espacios en penumbra.

“Una vista de la calle de París”. 1889.
Detalle del humo.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia / Hannu Aaltonen.

A partir de 1891 se establecería durante un año en la capital gala para aprender de Paul-Louis Delance (1848-1924) y de Auguste Joseph Delécluse (1855-1928) antes de regresar a su país natal, dónde expondría habitualmente en la muestra anual de la Sociedad de Artistas de Finlandia (Suomen Taiteilijaseura). En 1898 volvería a París por tercera vez en 1909 antes de asentarse definitivamente en Finlandia. Como curiosidad, su firma en esta obra es EA, pero poco después de 1891 la cambiaría a EAN (Elin Alfhild Nordlund), ya que por las mismas fechas había otra artista finlandesa llamada Elin Johanna Nordlund (1855-1932), por lo que Alfhild emplearía su segundo nombre para distinguirse de ella.


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