Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de esta semana está realizada por una de mis artistas favoritas de Finlandia. Se trata de un óleo sobre lienzo titulado “Zapatos de baile” (“Tanssiaiskengät”) ejecutado en 1882 por Helene Schjerfbeck (1862, Helsinki – 1946, Saltsjöbaden). Con unas medidas de 55 x 64,5 cm, se encuentra en una colección privada.

“Zapatos de baile”. 1882.
Fotografía: Wikimedia Commons.

Helena Sofia Schjerfbeck era uno de los hijos del matrimonio formado por el gerente de oficina ferroviario Svante Schjerfbeck (1833-1876) y Olga Johanna Printz (1839–1923). Cuando contaba con cuatro años se caería por la escalera de su casa sufriendo una fractura en su cadera izquierda que tendría como resultado una cojera permanente. Debido a ello su padre le ofrecería material de dibujo para entretenerse durante su tiempo de convalecencia. Como resultado ingresaría con once años en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu). Allí conocería a Helena Westermarck (1857-1938), Maria Wiik (1853-1928) o Ada Thilén (1852-1933), con las que fraguaría una amistad duradera a lo largo de los años.

En 1877 Helene se graduaría de la institución académica, ganando dos años más tarde el tercer premio en un concurso organizado por la Asociación de Arte de Finlandia. En 1880 recibiría una beca estatal con la que viajaría a París formándose en la Académie Trélat y en la Académie Colarossi, coincidiendo de nuevo con Helena Westermarck.  Allí tendría como maestros a Léon Bonnat (1833-1922) y a  Gustave Courtois (1852-1923), pero también realizaría cortos viajes a Meudon y a Pont-Aven en Bretaña, antes de regresar a Finlandia en 1882.

Helene Schjerfbeck hacia 1880.
Fotografía: Daniel Nyblin.
Fotografía: Junta Nacional de Antigüedades

En éste momento realiza la obra de ésta entrada plasmando a su prima Esther Lupander en el interior de una estancia mientras se calza sus nuevos zapatos para bailar. La habitación se decora con varias plantas en el lado izquierdo, lugar dónde se encuentra sentada la protagonista sobre un pequeño taburete de tijera, concentrada en el zapato que se está abrochando mientras su par se encuentra sobre la alfombra. La composición se equilibra con un sillón rojo que ocupa el margen derecho de la obra. Esther es plasmada con un gran contraste entre su vestido negro de terciopelo con falda de bolillo blanca, sus medias oscuras y sus níveos zapatos nuevos. La figura muestra un rostro juvenil de labios finos, nariz pronunciada y ojos bajos mientras está concentrada en su tarea, siendo rematado todo el conjunto por una larga cabellera rubia que oculta parte de su cara.

“Zapatos de baile”. 1882.
Detalle del rostro.
Fotografía: Wikimedia Commons.

El lienzo está realizado de forma muy realista, aunque también refleja influencias francesas de la época, especialmente del impresionismo. El foco lumínico principal parte del lado izquierdo realzando los blancos de la falda y de los zapatos, mientras que la paleta empleada es de colores pardos presentes en las plantas, las paredes y la alfombra de la estancia , siendo las únicas notas de color el tapiz del asiento y el sofá rojizo en tonos deslucidos. Sin duda alguna las tonalidades más presentes son los negros y los níveos, produciéndose un gran contraste entre ellos.

“Zapatos de baile”. 1882.
Detalle del zapato.
Fotografía: Wikimedia Commons.

Los críticos de la época alabaron el lienzo, pero acusaron que las piernas de la protagonista resultaban demasiado largas para la propia figura. La propia Helene Schjerfbeck les respondería diciendo: “En ese caso no has visto a Esther Lupander”. Debido a ello la obra también se la llegó a conocer como “El saltamontes” (“Heinäsirkka”). Sería vendida en 2008 en la casa Sotheby´s por una cantidad estimada entre 500.000 y 700.000 libras esterlinas, convirtiéndose en la obra más cara ejecutada por un artista finlandés. En 1937, convencida por el marchante Gösta Stenman (1888-1947), la artista realizaría seis litografías a color de las obras más importantes para ella. Fruto de ello ejecutaría “Zapatos de seda” (“Silkkikenkä”), tomando este retrato de su prima como motivo, encontrándose actualmente custodiado en los almacenes del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) en Helsinki.

Zapatos de seda”. 1938.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Hannu Aaltonen.

Durante su estancia en Finlandia en 1882 Helene se comprometió con un pintor con el que conviviría hasta la primavera de 1884, cuándo regresaría a Francia para asistir al Salón de París. Tras la ruptura de su compromiso la artista decidiría viajar a St. Ives en Inglaterra. Hacia 1890 regresaría a Helsinki para convertirse en profesora de la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia, pero en 1902 se vería obligada a renunciar a su puesto. Durante éste período viajaría a Viena y a Florencia para pintar copias para el museo de réplicas diseñado por la Asociación de Arte.

Tras finalizar su etapa como educadora en la escuela de dibujo, Helene decidiría mudarse junto a su madre a Hyvinkää. Esto daría como consecuencia su alejamiento de los círculos artísticos de la capital a pesar de mantener contacto con otras artistas, pero no perdería el foco de las novedades artísticas gracias a libros y revistas. Además participaría en ocasiones en exposiciones organizadas por la Asociación de Arte de Turku (Turun taideyhdistyksen). En 1913 expondría tanto en Suecia como en Rusia y cuatro años más tarde se organizaría su primera exposición individual acompañada de la primera monografía del escritor Einar Reuter (1881-1968). Tras la finalización de la Primera Guerra Mundial y gracias a la ayuda de Stenman sus obras pudieron ser contempladas de nuevo en Suecia o Dinamarca.

Tras el fallecimiento de su madre en 1923, Helene Schjerfbeck se trasladaría de Hyvinkää a Ekenäs, siendo evacuada durante la Guerra de Invierno (1939-1940) entre la Unión Soviética y Finlandia, para volver al finalizar la contienda. Poco después, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, sería trasladada a Loviisa, estando desde inicios de 1942 en el sanatorio de de Luontola en Nummela. En 1944 se marcharía a un balneario en Saltsjöbaden, un pueblo cercano a la capital sueca, falleciendo dos años después y siendo enterrada en el cementerio de Hietaniemi (Hietaniemen hautausmaa) en Helsinki.


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