Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana se titula “Un jacinto azul en París. Autorretrato” (“En blå hyacint i Paris. Självporträtt”), realizado en 1892 por la pintora sueca Gerda Roosval-Kallstenius (1864, Kalmar – 1939, Västervik). Con unas medidas de 66 x 51,5 cm, forma parte de una colección privada.

“Un jacinto azul en París. Autorretrato”. 1892.
Fotografía: Art Renewal Center.

Gerda Roosval era la primogénita del total de cuatro hijos que tuvieron el cónsul Johan Roosval (1833-1886) y su esposa Johanna Augusta (de soltera Kramer, 1839-1932). Una vez finalizados sus estudios básicos fue enviada a Montreux en Suiza para perfeccionar su francés, despertándose en el país centroeuropeo su gusto artístico. A su regreso a Suecia en 1881 tomaría clases de pintura de manos de Christine Sundberg (1837-1892), una de las primeras mujeres admitidas en la Real Academia de las Artes Liberales (Kungliga Akademien för de fria konsterna). Tres años más tarde Gerda se trasladaría a Estocolmo para estudiar en la Escuela Técnica (Tekniska skolan), siendo su tutor el dibujante sueco-estadounidense Ferdinand Stoopendaal (1850-1930). Todo ello le llevaría a ser admitida en la Academia en 1886.

Entre sus tutores en éste período se encontraban Georg von Rosen (1843-1923), August Malmström (1829-1901), Gustaf Cederström (1845-1933) y Mårten Eskil Winge (1825-1896), a los qué se añadirían tres años más tarde Oscar Björck (1860-1929) y Anna Palm de Rosa (1859-1924), dedicados a la pintura de retratos y a la paisajística, respectivamente. El mismo verano de su entrada en la institución, Gerda participaría en una excursión artística qué tuvo lugar en el pueblo de Kungsör, acompañada por algunos de sus compañeros, entre los cuáles se encontraban Lotten Rönquist (1864-1912), Hilma af Klint (1862-1944), Ida Gisiko-Spärck (1859-1940), Agnes de Frumerie (1869-1937), su futuro marido Gottfrid Kallstenius (1861-1943), Anshelm Schultzberg (1862-1945) y Verner Åkerman (1854-1903).

Gerda Roosval-Kallstenius en la década de 1890.
Fotografía: Wikimedia Commons.

En 1891 finalizaría sus estudios en la Academia, contrayendo matrimonio ese mismo año con su compañero Gottfrid Kallstenius, viajando a París para continuar sus estudios artísticos. Recalaron primero en Le Pouldu, en Bretaña, antes de establecerse en la capital francesa en la primavera del año siguiente, llegando a estudiar Gerda durante un tiempo en la Académie Colarossi, siendo en este preciso momento cuándo se realizó la obra de ésta entrada.

En éste autorretrato se plasma de medio cuerpo sobre un fondo neutro mientras cierra los ojos disfrutando del olor de un pequeño ramo de jacintos mientras viste una camisa azulada de líneas verticales, siendo rematado el conjunto con un pañuelo negro qué enroscado en su cuello cae por uno de sus hombros y por el pecho.

“Un jacinto azul en París. Autorretrato”. 1892.
Detalle del rostro.
Fotografía: Art Renewal Center.

Sus manos sostienen un pequeño esqueje de jacintos qué lleva a su nariz para oler con gran gozo y deleite, entrecerrando sus ojos para disfrutar del momento, siendo su rostro el lugar dónde se localiza el principal foco lumínico de la obra, procedente del lado derecho, todo ello completado por su pelo completamente recogido en la parte anterior de su cabeza, sólo siendo visibles algunos mechones. La paleta empleada es en torno a colores fríos debido al motivo principal del lienzo, siendo las únicas notas más discordantes el blanco del envoltorio y el verde de la planta, todo ello combinado con el negro del pañuelo que ciñe su figura. La pincelada es ligera y rápida con poco empaste.

“Un jacinto azul en París. Autorretrato”. 1892.
Detalle de las manos.
Fotografía: Art Renewal Center.

En la primavera de 1892 la pareja se estableció en la colonia de artistas existente en  Grèz-sur-Loing, aunque a finales de dicho año Gerda regresaría a Suecia con su primogénito mientras su marido Gottfrid viajaría a Italia en el invierno de 1893, reuniéndose la familia ese mismo año en Siena. En 1894 todos juntos regresaron al país nórdico, realizando breves estancias veraniegas en la isla de Borsö en 1895 y 1896. En 1906 la familia al completo se trasladaría desde el centro de Estocolmo a Villa Kallstenius en Nacka, diseñada por Gustaf Petterson (1855-1933). Como curiosidad, durante la década de 1920 la artista ejecutaría un retrato de la Reina Sofía de Suecia (1836-1913) por encargo de la corte.

A lo largo de su vida Gerda Roosval-Kallstenius participaría habitualmente en muestras artísticas, incluso participando en el Salón de París en 1892. Actualmente su figura ha vuelto a cobrar importancia gracias a varias exposiciones organizadas en 2019 y 2022 por el Museo de arte Prins Eugens Waldemarsudde en Estocolmo.


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