La obra de ésta semana se titula “Costa de Dover, acantilados de South Foreland” (“Doverin rannikko, South Forelandin rantakalliot”). Un lienzo realizado en 1892 por el pintor belga, qué residió durante gran parte de su vida en Finlandia, Alfred William Finch (1854, Bruselas – 1930, Helsinki). Con unas medidas de 66,5 x 80,5 cm, se encuentra custodiado en los almacenes del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) en la capital finlandesa.

Fotografía: Hannu Aaltonen /Galería Nacional de Finlandia.
Alfred William Finch era hijo de Joseph James Lindsay Finch y su esposa Emma (de soltera Holach). La familia, de ascendencia inglesa, residía y regentaba un hotel en la ciudad holandesa de Ostende. El joven Alfred comenzaría en 1878 sus estudios artísticos en la Real Academia de Bellas Artes de Bruselas (Académie royale des beaux-arts de Bruxelles), dónde conocería al barón James Ensor (1860-1949). Juntos fundarían el grupo de artistas Les XX («Les Vingt«) opuestos a las teorías academicistas, exponiendo de forma habitual e invitando a pintores como Paul Cézanne (1839-1906), Paul Gauguin (1848-1903), Vincent Van Gogh (1853-1890), Claude Monet (1840-1926) o Georges Seurat (1859-1891). Con ello, las muestras del grupo se convertirían en grandes ejemplos de arte postimpresionista y simbolista.
En el caso concreto de Finch, éste se vio especialmente influenciado por los lienzos de Seurat, convirtiéndose en un seguidor del puntillismo tratando de conseguir una pintura lo más brillante posible. Para ello trataría de evitar mezclar los pigmentos de color. Tras convertirse en uno de los principales neoimpresionistas en Bélgica, la actitud apática del público y su falta de interés decidió parar de pintar. Desde 1886 Finch estaba interesado en el movimiento Arts and Crafts y con las ideas lanzadas por John Ruskin (1819-1900) y William Morris (1834-1896) dónde se planteaba qué el arte y las artes decorativas tenían que unirse creando una “obra de arte total”. Por las mismas fechas el arquitecto Henry Van de Velde (1863-1957) se interesaría en la producción de muebles, lámparas, joyería o cerámica, siendo en éste último campo dónde contaría con la colaboración de su amigo Alfred William Finch, qué entendía la alfarería como máxima expresión del arte popular. Es en éste momento cuándo el artista realizaría la obra de ésta entrada representando los acantilados del sur de Inglaterra.
El paisaje muestra una línea del horizonte baja en el lado derecho del lienzo qué permite, en aproximadamente un tercio del conjunto, ver un cielo azul con ciertas nubes, mientras el extremo contrario es empleado para las grandes masas rocosas. La parte inferior de la obra está destinada al mar, el cuál, siguiendo la teoría del color del pintor, se encuentra dividido en dos partes diferenciadas: la parte de la corriente del reflujo marino, una vez la ola ha roto contra la costa y la zona más profunda.

Detalle de las partes diferenciadas del mar.
Fotografía: Hannu Aaltonen /Galería Nacional de Finlandia.
Por el lado de los acantilados el artista se recrea en las principales características naturales como sus oquedades, las partes más expuestas a la corriente marina o el espacio de la playa, todo ello coronado por unas verdes llanuras. El lienzo está realizado con una paleta de colores dónde abundan los fríos (verdes, azules) complementado con ocres y algunos toques de amarillo, siendo una excepción los tonos rojizos, todo ello ejecutado bajo la técnica puntillista intentando no mezclar los pigmentos.

Detalle del acantilado.
Fotografía: Hannu Aaltonen /Galería Nacional de Finlandia.
En 1897 sus creaciones recibirían una medalla de plata en la Exposición Internacional de Bruselas. Éstas serían contempladas por el conde sueco Louis Sparre (1863-1964) qué ese mismo año había fundado la fábrica Iris en Porvoo. Sparre propondría a Finch el puesto de jefe de departamento de cerámica en su empresa, mudándose el pintor belga a Finlandia ese mismo año. Allí ejecutaría no sólo vasijas qué se vendían en Helsinki, sino también estufas decoradas con azulejos, contando con la colaboración de su patrón y de Akseli Gallen-Kallela (1865-1931). Sin embargo los productos no tuvieron excesivo éxito en Finlandia, siendo habitualmente copiados.
En 1900 presentaría sus creaciones en el pabellón finlandés de la Exposición Internacional en París, ampliándose ese mismo año el departamento de cerámicas de la fábrica Iris. Dos años después la empresa cerraría sus puertas, por lo qué Alfred William Finch se trasladaría a Helsinki, trabajando como profesor de grabado en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu) entre 1902 y 1905, compatibilizándolo con un puesto como maestro de cerámica en la Escuela Central de Artes (Taideteollisuuden keskuskoulu), dónde permanecería hasta 1930. Como curiosidad, a pesar de permanecer tantos años en el país, jamás se convertiría en ciudadano finlandés.
En el país nórdico retomaría la pintura una vez finalizado su trabajo en el campo de las artes decorativas. Allí trabaría amistad con Magnus Enckell (1870-1925) y con el arquitecto y también teórico del arte Sigurd Frosterus (1876-1956), interesado en las teorías del color. Éste último viajaría a Weimar para estudiar junto a Henry van de Velde, amigo personal del propio Finch. En 1904, gracias a sus contactos en Francia y Bélgica, Finch, Enckell y Frosterus organizaron la primera exposición de arte impresionista y neoimpresionista en Helsinki y dos años más tarde Finch presentaría varios de sus lienzos en una muestra individual.

Fotógrafo desconocido.
Fotografía: Galería Nacional de Antigüedades.
A partir de éste momento varios artistas autóctonos comenzaron a seguir sus pasos para centrarse en el tratamiento de la luz y el color, apoyados por Sigurd Frosterus, dando lugar qué hacia 1910 los pintores más jóvenes empleasen una paleta de colores más clara. Dos años más tarde Finch formaría junto a otros artistas el Grupo Septem (Septem-ryhmä) tratando de lograr en lo pictórico qué las impresiones de color y forma constituyesen valor por sí mismas. Éste grupo artístico estaría activo hasta 1917, aunque su influencia continuaría tres años más. El momento del fin del grupo coincidiría con la independencia finlandesa, tras la cuál Alfred William Finch se dedicaría principalmente a la enseñanza hasta su fallecimiento en 1930.
- Fuentes:
- “Costa de Dover, acantilados de South Foreland”. En Ateneum Art Museum (Museo de Arte Ateneum, en finés, sueco e inglés): https://www.kansallisgalleria.fi/fi/object/500958
- Alfred Finch. En Kuvataiteilijamatrikkeli (Matriz de artistas, en finés e inglés): https://kuvataiteilijamatrikkeli.fi/taiteilija/alfred-finch-2
- Huusko, T. Finch, Alfred William. En Biografiskt Lexikon för Finland (Léxico Biográfico de Finlandia, en sueco): https://www.blf.fi/artikel.php?id=3359
- Huusko, T. Finch, Alfred William. En Kansallisbiografia (Biografía Nacional, en finés e inglés): https://kansallisbiografia.fi/kansallisbiografia/henkilo/3359
- Huusko, T. Art in the Early Century: Changes and continuity. En V.V.A.A. Stories of Finnish Art. Ed. Hatje Cantz, Helsinki. 2006. Págs 134-158.
- Von Bonsdorff, B. Finch, Alfred William. En Uppslagsverket Finland (Enciclopedia Finlandia, en sueco y finés): https://uppslagsverket.fi/sv/sok/view-170045-FinchAlfredWilliam
- Fotografía de Alfred William Finch. En Museovirasto (Junta Nacional de Antigüedades, en finés, sueco e inglés): https://www.finna.fi/Record/museovirasto.BB0CF9D90131508361A2512E6D9B75CB
