Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana es un pequeño dibujo titulado “El pájaro dorado del califa” (“Kalifens guldfågel”), realizado en 1908 por el ilustrador sueco Ivar Arosenius (1878, Gotemburgo – 1909, Älvängen). Con unas dimensiones de 15 x 24,5 cm, se conserva en el Museo Nacional (Nationalmuseum) de Estocolmo.  

El pájaro dorado del califa. 1908.
Fotografía: Cecilia Heisser / Nationalmuseum.

Ivar Axel Henrik Arosenius era el tercer hijo del capitán del Cuerpo de Construcción de Carreteras y Aguas e ingeniero de vía del ferrocarril, Henrik Arosenius (1841-1901) y su esposa Sigrid (de soltera Rydén, 1846-1929). Sus hermanos mayores y el futuro artista nacieron con hemofilia, siendo Ivar el único que llegaría hasta la edad adulta. En 1895 comenzaría su formación artística de manos de un pintor aficionado a la acuarela en Gotemburgo. Al año siguiente, se convertiría en alumno de la escuela de pintura de Valand (Valands målarskola), dónde conocería al futuro escultor Gerhard Henning (1880-1967). De forma paralela estudiaba en la escuela de la Asociación de artesanía (Slöjdföreningen), concretamente en el departamento de pintura decorativa. En 1898 sería aceptado en la Real Academia de las Artes Libres de Estocolmo (Kungliga Akademien för de fria konsterna), alquilando un estudio junto a su amigo Henning.

A Ivar Arosenius no le gustaba la forma de las lecciones impartidas, por lo que al año siguiente de la llegada a su capital sería aceptado como alumno gratuito en la Escuela de la Unión de Artistas (Konstnärsförbundets skola), surgida de forma paralela a la institución académica y dirigida por Richard Bergh (1858-1919). Al tampoco sentirse cómodo, en 1901 regresaría a la escuela de pintura de Valand, participando en 1902 en la exposición anual organizada por Carl Wilhelmson (1866-1928). En Gotemburgo solía estar acompañado por Gerhard Henning y Ole Kruse (1868-1948). Con éste último conformaba una pareja desigual, ya que mientras Kruse era un moralista serio, Arosenius era sarcástico y aficionado al alcohol debido a un consejo médico, ya que se le había recetado que a mayor ingesta del mismo, aumentaba su capacidad de coagulación de la sangre, por lo que le permitiría mantenerse más tiempo con vida.

A finales de 1903 decidiría realizar un viaje de estudios por Europa, siendo su primera parada la ciudad alemana de Múnich. De allí llegaría a inicios del año siguiente a París, pasando ese verano en Normandía antes de regresar a la capital francesa y participar en la exposición del Salon des Independents con 86 acuarelas. En 1905 regresaría a Gotemburgo, pero en otoño estuvo presente en una muestra en Estocolmo. Al año siguiente se casaría con Eva Ida Andrea Cecilia (de soltera Adler, 1879-1965), estableciéndose en el pequeño pueblecito de Åby, naciendo su única hija Eva ese mismo año. También entre 1906 y 1907 participaría habitualmente como colaborador de los periódicos satíricos Strix y Söndags-Nisse. En el año 1907 se trasladaría primero a Gotemburgo y luego a Älvängen, participando al año siguiente en una exhibición conjunta en la Universidad de Lund con Gerhard Henning y Sigge Bergström (1880-1975)

Ivar Arosenius junto a su hija Eva.
Fotógrafo y año desconocidos.
Fotografía: Wikimedia Commons

En 1908 iniciaría una serie de bocetos y acuarelas sobre un cuento titulado “El pájaro de oro del califa”  que evoca los relatos de las Mil y una noches. Según la historia, el califa poseía un pájaro dorado que ponía huevos del mismo color y del cuál se sentía muy orgulloso. Un día, cuándo el gobernante estaba mostrando a un amigo el ave, éste se escapa de su jaula, llegando a la casa de un pobre y joven campesino. Sorprendido por la naturaleza del animal y sus huevos de oro, decide llevarlo al mercado, dónde lee la remuneración del califa por su recuperación. Al llevarlo a la corte es recompensado con la mano de la princesa.

El pájaro dorado del califa. 1908.
Detalle del pájaro en su jaula.
Fotografía: Cecilia Heisser / Nationalmuseum.

Ivar Arosenius plasma en éste dibujo el inicio del cuento. En el centro de un exótico jardín dónde se encuentran cocodrilos, tortugas o conejos, se encuentra el pájaro en su jaula de oro mientras el califa está abriendo la jaula para enseñar a su amigo los huevos puestos por el ave. Al ser el protagonista de la historia, tanto el animal cómo el lugar dónde se encuentra resultan ser el principal foco lumínico de la composición, quedando el resto de la obra en tonos más atenuados.  El contorno de los dos hombres se encuentra definido gracias a una gran línea, siendo sólo visible el rostro del califa, llegando a recordar a un gnomo bonachón.

El pájaro dorado del califa. 1908.
Detalle del rostro del califa.
Fotografía: Cecilia Heisser / Nationalmuseum.

En la composición predominan los tonos verdosos debido al escenario dónde transcurre el cuento, intercalado con los azules de la cascada o de las vestimentas de los hombres. Los únicos cambios de color se producen en el turbante del califa y en el dorado del ave y su jaula.

A finales de 1908 Ivar Arosenius contrajo una infección de garganta qué empeoraría el día de Año Nuevo. Esa noche se reventaría un vaso sanguíneo en su garganta, que le llevaría a asfixiarse delante de su esposa, falleciendo en el acto. Sería enterrado al día siguiente en el cementerio oriental (Östra kyrkogården) de Gotemburgo. Su figura es tan importante en dicha ciudad que en 1970 se dedicaría con su nombre la escuela secundaria Aroseniusskolan en Älvängen, además de poseer calles tanto en Estocolmo como en la propia ciudad de Gotemburgo.


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