Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de esta semana es un conjunto escultórico en bronce llamado “La fuente de Aino” (“Aino suihkulähde”) realizado en 1912 por Emil Wikström (1864, Turku – 1942, Helsinki). En origen se encontraba en la capital finlandesa, pero actualmente está en la ciudad de Lahti.

La fuente de Aino. 1912.
Fotografía: Jori Samonen.

Emil Erik Wikström era uno de los hijos del matrimonio conformado por el maestro carpintero Johan Eric Wikström (1833-1869) y su esposa Gustava Samuelsdotter (de soltera Linnamäki, 1832-1919). Cuando el joven Erik contaba con cuatro años su padre falleció, dando lugar a una época de escasez económica en la familia que el futuro artista contribuyó a mejorar trabajando como mensajero en la oficina de telégrafos de Turku al acabar sus estudios primarios. Allí comenzó a esculpir de forma autodidacta en su tiempo libre hasta que tuvo la oportunidad de comenzar a grabar sellos para su trabajo, llegando a ganar el tercer premio en una exposición agrícola en 1881. Gracias a ello comenzaría a tener el patrocinio de algunos de los personajes más importantes de la ciudad, tales como el fabricante de tabaco Fredric von Rettig (1843-1914) y el publicista y concejal Ernst Rönnback (1838-1893) que le ayudarían a comenzar sus estudios en la Escuela de dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen taideyhdistyksen piirustuskoulu) en la propia Turku. Al año siguiente, gracias a otros mecenas, pudo mudarse a Helsinki para continuar su formación en la sede principal de la academia. En la capital tuvo como maestro a Fredrik Ahlstedt (1839-1901), llegando a conseguir las más altas calificaciones en xilografía, escultura ornamental y dibujo. Además, durante éste período tuvo como compañero de clases a Akseli Gallen-Kallela.

Gracias a la continua ayuda de sus mecenas y a una beca estatal, Emil Wikström viajaría a Viena en 1883 para continuar sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios (Kunstgewerbeschule), pero muy pronto el director de la misma le aconsejó que se trasladara a la Academia de las Bellas Artes Unidas (Akademie der vereinigten bildenden Künste) con la única condición de que continuase aprendiendo el tallado en madera al mismo tiempo. Allí sería ayudante del escultor Edmund Hellmer, que le recalcaría la importancia de la anatomía y del estudio de la escultura clásica.

En 1885, tras recibir una nueva beca y más patrocinio desde Turku, viajaría a París para estudiar a la vez en la Escuela de Artes Decorativas (École des Arts Décoratifs) y en la Académie Julian, dónde se reencontraría con su viejo amigo Akseli Gallen-Kallela. Éste le introduciría en la colonia artística nórdica en la capital francesa, dónde se encontraban los finlandeses Gunnar Berndtson (1854-1895), Albert Edelfelt (1854-1905), Walter Runeberg (1838-1920), Venny Soldan (1863-1945) y Ville Vallgren (1855-1940) y los suecos Christian Eriksson (1858-1935), Per Hasselberg (1850-1894), Ernst Josephson (1851-1906), Carl Larsson (1853-1919) y August Strindberg (1849-1912).

Al año siguiente ambos amigos regresaron a Finlandia, mostrando Emil Wikström sus primeras obras al público en 1887, llegando a ganar un premio ducal. Sin embargo, trabajaría en la capital finlandesa esculpiendo los diferentes relieves que decoran la fachada del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) antes de regresar de nuevo a Viena a inicios de 1888, dónde diseñaría su primera obra pública encargada por la ciudad de Tampere dedicada al empresario Gustaf Fredrik Ahlgren (1845-1883). En el invierno de 1889 viajaría de nuevo a París, con una breve estancia en Italia dónde conocería la obra de Miguel Ángel (1475-1564), artista que le influyó tanto que al presentar una nueva escultura de realismo idealista mostrando la masculinidad en la reunión otoñal de la Asociación de Arte de Finlandia en 1890 ganaría de nuevo el primer premio ducal. Durante su regreso para establecerse definitivamente en el país nórdico comenzó a sentirse interesado en el Kalevala, viajando a Karelia junto al conde y artista Louis Sparre (1863-1964).

Emil Wikström en 1893.
Fotografía: Daniel Nyblin /Junta Nacional de Antigüedades.

En 1893 se le planteó la realización de una escultura inusual frente al Parque Esplanadi (Esplanadi puisto) en Helsinki. Realizada en hielo, formaba parte de una recaudación para poder ayudar a las victimas de una hambruna acaecida en el norte del país. Ese mismo año sería el vencedor en la liza para decorar el tímpano de la Casa de los Estados (Säätytalo), planteado para la reunión de los distintos estamentos presentes en el país. Emil Wikström planeó ejecutar el encargo en cinco años, realizando las obras en su recién estrenado estudio llamado Visavuori en el pueblo de Sääksmäki en 1894. Sin embargo, dos años más tarde el edificio, junto a la vivienda del artista, sufrió un grave incendio que acabaría con muchas de las piezas ya acabadas. A pesar de todos los contratiempos, la obra se inauguraría en 1903. Ese mismo año se completaría la nueva vivienda y estudio de Visavuori en el mismo lugar de la original. Junto a ella se construiría una fundición de bronce, pionera en toda Finlandia. Es en éste momento cuando el artista comenzaría a recibir todo tipo de encargos, entre ellos la obra de esta entrada. En 1908 el empresario Henrik Uno Staudinger solicitó al artista la realización de una fuente para el jardín privado de su residencia, Villa Johanna, en Helsinki. El pedido, finalizado cuatro años más tarde, muestra el momento en el que la doncella Aino, tras haber sido prometida por su hermano Joukahainen a Väinämöinen, se ahoga en el mar para evitar el matrimonio con el anciano, tal y como se refleja en el Canto IV del Kalevala.

Emil Wikström realiza un conjunto escultórico formado por tres náyades, encontrándose una de ellas sobre la superficie de las aguas, mientras que las otras dos están en la roca sobre la qué se encuentra Aino, intentando convencerla para que se una a ellas. La protagonista de la escena se encuentra desnuda en una posición inestable sobre el arrecife apoyando una de sus manos en su sien, gesto entendido como su toma de decisiones, mientras a la vez alarga el otro brazo hacia la ninfa que se encuentra en la superficie marina.

La fuente de Aino. 1912.
Detalle de la roca con Aino y las náyades.
Fotografía: Wikimedia Commons.

En la parte trasera aparece una figura masculina empujando la roca, ya qué según el relato ésta se hunde cuando la doncella se sienta a descansar sobre él. Ese personaje se trata de Ahti, cónyuge de Vellamo, diosa de las aguas. Finalmente, todo el conjunto se remata con seis peces en la superficie, que en realidad son las boquillas decorativas de las cuáles surge el agua de la fuente.

La fuente de Aino. 1912.
Detalle trasero de la roca con Ahti.
Fotografía: Wikimedia Commons.

El artista muestra tanto su formación clásica en el estudio de desnudos como la influencia de Miguel Ángel en las formas retorcidas de los distintos personajes. La composición creada se refuerza con la diagonal conformada por Aino, con un rostro marcado por la desesperación de su situación, y la ninfa en el agua que intenta tentarla para poner fin a su vida y unirse con ella. La historia continuará en el Canto V del Kalevala, dónde Väinämöinen pesca un salmón que resulta ser Aino transformada, rechazando por segunda vez el matrimonio antes de desaparecer en las aguas.

La fuente de Aino. 1912.
Diagonal entre la ninfa y Aino junto a las boquillas en forma de pez.
Fotografía: Wikimedia Commons.

Aunque la fuente estaba creada para formar parte del jardín privado de la familia Staudinger, en 1949 se trasladó a la ciudad de Lahti, dónde se encuentra actualmente, concretamente junto a la Mansión Fellman (Fellman kartano), sede del actual Museo Histórico de Lahti (Lahden historiallinen museo).

En 1918 la familia Wikström se mudaría a Helsinki, quedando Visavuori como lugar de descanso en los meses estivales. Al año siguiente Emil recibiría el título de profesor, además de convertirse en presidente de la Sociedad de Artistas de Finlandia (Suomen Taiteilijaseura) y formar parte de la Asociación de Escultores de Finlandia (Suomen Kuvanveistäjäliitto). A partir de 1927 decidiría establecerse en Visavuori, pero siempre regresaba a la capital finlandesa durante el invierno, dónde fallecería en 1942, siendo enterrado en el cementerio de Hietaniemi (Hietaniemin hautausmaa). A partir de 1967 Visavuori se convertiría en un museo destinado para conocer el trabajo y la vida de Emil Wikström.


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