Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana se titula “Inocencia” (“Innocentia”). Se trata de un óleo sobre lienzo, con unas medidas de 62,5 x 46,5 cm realizado en 1900 por la pintora finlandesa María Wiik (Helsinki, 1853 – Helsinki, 1928), que se encuentra actualmente en una colección privada.

“Inocencia”. 1900.
Fotografía: Wikimedia Commons.

Maria Catharina Wiik era la última chica del total de cinco hijos que tuvieron el matrimonio conformado por el arquitecto del condado Johan Erik Wiik (1804-1877) y su esposa Gustava Fredrika (de soltera Meyer, 1817-1884). Desde muy joven acudió a la Escuela sueca de mujeres (Svenska fruntimmersskolan) en la capital finlandesa, dónde sólo se encontraba interesada en las clases de dibujo. Debido a ello su familia alentaría esa inclinación artística, formándose entre 1874 y 1875 en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu). Ese último año lo compaginaría con clases en la escuela privada del pintor Adolf von Becker (1831-1909) permaneciendo allí hasta 1877, viéndose influenciada por el gusto francés de la época ejecutado por su maestro. En ese año viajaría a París para continuar sus estudios, matriculándose en la Académie Julian y siendo uno de sus tutores Tony Robert-Fleury (1837-1912). En la capital gala conocería a Amélie Lundahl (1850-1914), una pintora finlandesa igual que ella. Sin embargo, Maria Wiik no permaneció mucho en Francia debido al fallecimiento en otoño de su padre, teniendo que viajar a Helsinki.

Maria Wiik hacia 1899.
Fotografía: Daniel Nyblin /Junta Nacional de Antigüedades de Finlandia.

Regresaría a la capital francesa poco después, compartiendo primero vivienda y posteriormente estudio con Amélie Lundahl, con la que viajaría a la región de Normandía en el verano de 1879. Regresaría a Finlandia en 1880, convirtiéndose en profesora sustituta en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia entre 1880 y 1881 y compartiendo en la capital finlandesa un estudio con la joven Helene Schjerfbeck (1862-1946). Juntas regresarían a París en 1883 y viajarían ese mismo verano a la Bretaña francesa. Volverían a pintar conjuntamente entre 1887 y 1888 en el pueblo de St Ives en Inglaterra, aunque poco después comenzaron a distanciarse. Al año siguiente de la estancia veraniega en la costa británica, Maria Wiik recibió varios consejos artísticos del pintor simbolista Puvis de Chavannes (1824-1898). Con el cambio de siglo, Maria Wiik y Helene Schjerfbeck, junto a otros artistas finlandeses, presentaron varias obras en el pabellón de Finlandia en la Exposición Universal de 1900 en París, llegando a recibir Wiik una medalla de bronce por una de sus pinturas.

Es en éste momento cuando realiza la obra de ésta entrada, vinculada a la corriente simbolista. Sobre un fondo verde oscuro rodeado de distintos tipos de vegetación se recorta una muchacha desnuda en postura de tres cuartos. La modelo es una pre-adolescente, ya que apenas tiene desarrollado el pecho, intentando avanzar con los ojos cerrados a través del dosel vegetal retirando las ramas del primer plano. El rostro es redondo, con mejillas sonrosadas y rasgos finos permitiendo distinguir parte de los ojos claros a través de los párpados cerrados. El cabello rubio se encuentra recogido en la parte trasera de la cabeza, pero sobresalen dos mechones frontales que enmarcan sus facciones.

“Inocencia”. 1900.
Detalle del rostro.
Fotografía: Wikimedia Commons.

La luz frontal incide sobre el cuerpo desnudo, sin embargo hay un cambio en la tonalidad de la piel encontrándose algo más oscurecida la mano derecha que despeja la rama en el primer plano y el rostro de la joven. En cuánto a la pincelada ejecutada por la artista, es bastante empastada con trazos cortos realizados con el pincel. Mientras que en el fondo y en las ramas que rodean a la muchacha se imponen los tonos fríos entre verdes y azules, la propia figura y la rama principal tiene unos colores más cálidos, desde terrosos a distintos tipos de dorado, especialmente entre las hojas cercanas a la cabeza, dando la sensación de crear un halo.

“Inocencia”. 1900.
Detalle de la mano.
Fotografía: Wikimedia Commons.

Hacia 1910 se produjo un cambio en la producción artística de Maria Wiik, que se interesaría  por las pinturas de Edvard Munch (1863-1944) después de un viaje realizado a Noruega en 1911. Es en éste momento cuándo comenzó a sufrir fuertes problemas en la vista que la llevarían a la ceguera. Regresaría a Finlandia, aunque realizaría breves estancias en balnearios en Suiza, Suecia y Noruega. A partir de 1916 comenzaría su reconocimiento artístico gracias al marchante de arte Gösta Stenman (1888-1947), que visitó a la pintora en su estudio y compró todos sus lienzos, de forma similar a lo que había realizado con Helene Schjerfbeck, sacando a ambas artistas del olvido. Hacia 1923 Maria Wiik realizaría sus últimas obras, comenzando ese mismo año a recibir una pensión de artista estatal. Dos años más tarde se sometería a una operación ocular tratando de mejorar su calidad de vida, sin embargo, poco después se rompería una de sus piernas en una caída, lo que le dejaría postrada en cama hasta su fallecimiento en 1928, siendo enterrada en el cementerio de Hietaniemi (Hietaniemen hautausmaa) de Helsinki.


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