Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana es un pequeño óleo sobre lienzo titulado “Céleste”. Realizado en 1891 por Beda Stjernschantz (1867, Porvoo – 1910, Helsinki) y con unas medidas de 57 x 34 cm, se encuentra en los almacenes del Museo de Arte Ateneum ((Ateneumin taidemuseo) de Helsinki.

Céleste, 1891.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia.

Beda Maria Stjernschantz era uno de los hijos del matrimonio conformado por el capitán y director de los Ferrocarriles Estatales de Finlandia (Suomen valtionrautatiet), Johan Wilhelm Stjernschantz (1825-1886) y su esposa Alma Charlotta (de soltera Sirén, 1843-1921). Después de qué la familia se mudara a Helsinki, la joven Beda finalizaría sus estudios elementales en una escuela alemana para niñas para posteriormente inscribirse como alumna de la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu) entre 1885 hasta 1889.

Ese mismo año se acabaría de formar bajo la tutela privada de Gunnar Berndtson (1854-1895) hasta 1891, cuándo expuso su obra al público por primera vez. Sin embargo, sus enseñanzas artísticas se habían visto obstaculizadas por la muerte de su padre en 1886, teniendo la joven Beda qué mantenerse a sí misma buscando empleos qué permitían su manutención.

Es muy probable que la obra de ésta entrada pueda inscribirse en éste momento concreto de su vida. La pintura muestra a una mujer madura de cabello moreno (¿quizás una actriz teatral?) casi de perfil en una postura de tres cuartos sobre un fondo neutro de color marrón. La modelo porta un vestido de color crema de amplio escote qué permite ver uno de sus pechos al aire mientras en su mano derecha sostiene una cesta. Todo el conjunto se acompaña por joyas de oro como los cinturones en el talle del vestido o la tiara, todo ello cumplimentado con otras joyas como rubíes, perlas o un creciente lunar en plata.

Céleste, 1891.
Detalle del collar.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia

La luz procede sobre todo del lado derecho del lienzo centrándose en la zona del escote, estableciendo un contraste con la zona del rostro qué se encuentra más ensombrecida. Éste presenta un perfil anguloso con nariz prominente y labios carnosos con una mirada baja y ausente. La pincelada es muy empastada a través de una paleta de tonos terrosos siendo los colores más claros los presentes en el color de la piel desnuda en el escote y parte de la transparencia del vestido.

Céleste, 1891.
Detalle de la pincelada.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia.

En 1891, tras ahorrar suficiente dinero, viajaría junto a Ellen Thesleff (1859-1954) a París para formarse en la Académie Colarossi. En la capital francesa permanecería menos de un año antes de regresar a Finlandia, pero suficiente para ser instruida por otro artista finlandés, Magnus Enckell (1870-1925), qué le abriría las puertas al simbolismo, especialmente a la obra del pintor Puvis de Chavannes (1824-1898).

Cuándo se encontró en su país natal, Beda ejecutó varias obras de influencia simbolista, qué no lograron la atención necesaria del público. En 1893, cuándo sus amigos regresaron a la capital francesa, ella tuvo que resignarse a permanecer en Finlandia debido a su mala situación económica. Dos años más tarde, viajaría junto a su amiga Anna Bremer (1869-1859) a la isla de Vormsi en Estonia, cuya población de origen sueco qué mantenía antiguas costumbres dotaba a los artistas de cierto carácter etnológico. Dicho viaje resultaría una decepción en cuanto al paisaje, pero las vestimentas típicas de sus habitantes ofrecerían motivos interesantes para su producción artística.

Las obras realizadas durante éste tiempo fueron aclamadas por los críticos de arte finlandeses, recibiendo Beda Stjernschantz una beca de viaje para poder viajar a Italia entre finales de 1897 e inicios de 1898. Dos años más tarde regresaría a París, participando en la Exposición Universal con su obra “Los sopladores de vidrio” (“Lasinpuhaltajat”), qué había pintado en el verano de 1894. En la capital francesa vendería sus pinturas en una subasta para poder cubrir sus gastos para el viaje a Nueva York, ciudad dónde residiría desde 1903 hasta 1905 trabajando como niñera. Tras contraer tuberculosis pulmonar se vio obligada a regresar a Finlandia, residiendo durante varios meses en el sanatorio Nummela (Nummelan parantola) en la ciudad de Nurmijärvi para ser tratada de su enfermedad.

Beda Stjernschantz en la década de 1890.
Fotografía: Daniel Nyblin/ Junta Nacional de Antigüedades.

En 1908 pintaría varias obras qué complementaban una serie de estaciones pintadas con anterioridad. Dos años más tarde se suicidaría en Helsinki a la edad de 42 años, siendo enterrada en el cementerio de Hietaniemi (Hietaniemen hautausmaa) de la capital finlandesa.

Como curiosidad su hermano Torsten (1882-1953) fue conservador del Museo de Arte Ateneum y del Museo de Arte Sinebrychoff (Sinebrychoffin taidemuseo) de Helsinki hasta 1952. Además, la correspondencia personal de la artista se encuentra ahora en manos de la Sociedad Literaria Sueca en Finlandia (Svenska litteratursällskapet i Finland).


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