Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana es un óleo sobre lienzo titulado “La jardinera” (“Puutarhatyttö”). Realizado por la pintora finlandesa Amélie Lundahl (1850, Oulu – 1914, Helsinki) en 1885 y con unas medidas de 100 x 67 cm, forma parte de la colección de la Galería Nacional de Finlandia (Kansallisgalleria), pero se encuentra custodiado en los almacenes del Ateneum (Ateneumin taidemuseo) de Helsinki.

“La chica del jardín”. 1885.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Hannu Aaltonen.

Helga Amélie Lundahl era la menor del conjunto de once hijos qué tuvieron el matrimonio conformado por el secretario del gobernador en la ciudad de Oulu, Abraham Lundahl (1801-1858) y su mujer Katarina Charlotta (de soltera Cajanus, 1805 -1850), que fallecería  tres meses después del nacimiento de Amélie. Con ocho años la joven artista perdería a su padre, siendo criada por sus hermanos mayores.

En 1860 y durante dos años, fue alumna de una de las dos clases de las qué constaba la Escuela sueca para damas en Oulu (Svenska fruntimmersskolan i Uleåborg). En 1870 se trasladaría a Helsinki para inscribirse en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia (Suomen Taideyhdistyksen piirustuskoulu), siendo sus profesores, entre otros, Carl Eneas Sjöstrand (1828-1906) , Arvid Liljelund (1844-1899) y Hjalmar Munsterhjelm (1840-1905). En 1872 recibiría una beca de viaje, lo qué le permitiría estudiar un año en la Escuela de Arte y Diseño de Estocolmo. A su regreso a Helsinki, una vez finalizados sus estudios, fue profesora asistenta de artes visuales en la Escuela de Dibujo de la Asociación de Arte de Finlandia desde 1874 hasta 1876. Probablemente durante éste tiempo recibió clases particulares del pintor alemán Bernard Reinhold (1824-1892) para aprender la técnica del óleo, qué no se impartía en la Asociación.

En 1877 Amélie Lundahl recibió una beca estatal para viajar a Francia, siendo acompañada por María Wiik (1853-1928). En la capital francesa ambas no sólo compartieron clase en la Académie Julian, aprendiendo del pintor Tony Robert-Fleury (1837-1911), sino que también llegaron a compartir un estudio en Batignolles al qué solían acudir artistas finlandeses como Helena Westermarck (1857-1938), Helene Schjerfbeck (1862-1946), Ada Tilen (1852-1933), Sigrid af Forselles (1860-1935), Alma Engblom (1856-1926) y Ellen Favorin (1853-1919) a finales de la década de 1870 e inicios de la de 1880.

Amélie Lundahl hacia 1880.
Fotografía: Robert Roesler / Junta Nacional de Antigüedades.

En la primavera de 1878 viajó por primera vez a la región francesa de Bretaña para pintar al aire libre atraída por los paisajes y la vestimenta típica de sus habitantes. Debido al clima templado, permaneció en pueblos como Pont-Aven, Concarneau y Douarnenez al menos hasta 1885.

De éste año es la pintura de ésta entrada, con la qué Amélie Lundahl participaría en el Salón de Primavera de París con el título de “La jardinera” (“La jardinière”). Muestra el interior de una estancia, probablemente un invernadero debido a la multitud de especies vegetales presentes en él, en el qué posa una joven muchacha.

“La chica del jardín”. 1885.
Detalle del rostro con la toca bretona.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Hannu Aaltonen.

La modelo, de piel, cabello y ojos oscuros, se encuentra representada en una postura de tres cuartos ligeramente inclinada hacia la derecha, quizás para tratar de equilibrar su cuerpo debido a la regadera de latón que porta en su codo izquierdo. Viste el traje tradicional de la región de Bretaña, compuesto por una falda de color verde oscuro con un par de bolsillos cosidos de los cuáles en uno de ellos sobresale un pequeño objeto. En la parte superior viste una blusa blanca con muñecas bordadas, acompañada por un corpiño abierto a la altura del pecho, pero qué está cerrado por debajo de éste mediante cordones rojos. Todo el conjunto se remata con un tocado níveo con cintas qué guarda el pelo recogido. 

“La chica del jardín”. 1885.
Detalle de los cordones del corpiño.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Hannu Aaltonen.

La luz incide a través de los ventanales en la habitación, siendo más intenso el del lado izquierdo creando ligeras sombras en su contrario. La estancia está repleta de diversas especies vegetales, entre las qué se pueden distinguir entre otras un geranio, una hiedra, un aenomium y una drácena. Por otro lado la pincelada es ágil y rápida, con una paleta dónde abundan los colores terrosos y distintos tonos de verde que contrastan con los blancos y grises, algo qué la propia artista adoptó de la pintura francesa de la época.

“La chica del jardín”. 1885.
Detalle de la pincelada y la firma.
Fotografía: Galería Nacional de Finlandia /Hannu Aaltonen

A finales de 1885 se trasladaría a Estocolmo, aunque realizaría visitas frecuentes a Visby y a Dalarna para pintar. Cuatro años más tarde regresaría a Helsinki, pero habitualmente pasaba los veranos en la Colonia de artistas de Önningeby (Önningebyn taiteilijasiirtokunta) en las islas Åland. Durante su estancia en la capital finlandesa su ático se convirtió en un lugar de reunión para su círculo más intimo de amigos.

En 1914 fallecería en un sanatorio de Helsinki a la edad de 67 años, posiblemente de leucemia. Cinco años después se realizó una muestra conmemorativa, sin embargo, hasta el año 1998 no tuvo lugar una gran exposición retrospectiva de su obra en Oulu, su ciudad natal.


Deja un comentario