Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de ésta semana es un óleo sobre lienzo titulado “La batalla de Thor con los gigantes” (“Tors strid med jättarna”). Con unas medidas de 4,84 metros de alto por 3,33 metros de ancho, fue realizado en 1872 por el pintor Mårten Eskil Winge (1825, Estocolmo – 1896, Enköping). Actualmente forma parte de las colecciones del Museo Nacional en Estocolmo (Stockholm Nationalmuseum).

La batalla de Thor con los gigantes. 1872.
Fotografía: Nationalmuseum.

Mårten Eskil Winge era uno de los hijos del pastor Isak Martin Winge (1793-1857) y su esposa Andrietta Sofia Rothman. Tras la finalización de su formación básica en la Escuela de la Catedral de Uppsala (Uppsala Katedralskola) en 1846, se mudaría a Estocolmo  para convertirse en aprendiz en el estudio del pintor Pehr Emanuel Wallander (1783-1858) durante tres años, mientras lo compatibilizaba con un trabajo como empleado de oficina de correos en la capitaul sueca.

En 1856 se matricularía en la Academia de las Artes Libres (Fria Konsters Akademi), siendo uno de sus maestros Johan Christoffer Boklund (1817-1880) y uno de sus compañeros August Malmström (1829 – 1901). Al año siguiente del inicio de sus estudios, ganaría una medalla real y una beca de viaje por una pintura histórica al representar al monarca Karl X Gustav (1622-1660) en el lecho de muerte de su canciller Axel Oxenstierna (1583-1654).

Fotografía de Mårten Eskil Winge.
Fotógrafo y fecha desconocidos.
Fotografía: Wikimedia Commons.

Gracias a la beca pudo viajar a París, con una parada previa en Düsseldorf. En la capital francesa se convirtió en alumno en el taller del artista especializado en pintura histórica Thomas Couture (1815-1879) y aprovecharía su tiempo libre para copiar obras de Peter Paul Rubens (1577-1640)  qué se encontraban expuestas en el Louvre.

Después de estar dos años en París se trasladó a Roma, dónde permanecería hasta 1863. Durante éste tiempo había enviado a Suecia la pintura titulada Kraka, basada en la mitología nórdica, un tema en el qué ya se había sentido interesado durante su aprendizaje en Estocolmo al realizar primero las ilustraciones para la traducción de Sagor om nordens gudar (Cuentos de los dioses del Norte) del danés Adam Oehlenschläger (1779-1850) y con posterioridad los dibujos para los poemas del príncipe heredero Karl XV (1826-1872). Al llegar a la Academia, Kraka recibió buenas críticas gracias al motivo y al tamaño escogido, algo que sería propio de su pintura de aquí en adelante.

Regresaría a Suecia en 1863 para ser nombrado miembro de la Academia de Bellas Artes y comenzar a impartirclases desde el año siguiente, primero como profesor adjunto y posteriormente como maestro desde 1867 hasta 1890. En sus primeros años ésta labor educativa oficial la compaginaría con una escuela privada en su taller hasta su matrimonio  en 1867 con la también pintora Hanna Mathilda Tengelin (1838-1896). Su trabajo como instructor en la Academia no fue impedimento para la realización de grandes cuadros y la participación en exposiciones de arte nórdico en Estocolmo y Gotemburgo (1866 y 1869 respectivamente) y la Exposición Universal de París (1867).

Desde 1853 Mårten Eskil Winge había pensado en la realización de una pintura de gran tamaño sobre algun mito en torno a la figura del dios Thor, siendo como ejemplo un dibujo en lápiz y tinta negra, pudiéndose entender como los primeros esbozos para la posterior ejecución del lienzo.

Dibujo de La batalla de Thor con los gigantes. 1853.
Fotografía: Nationalmuseum.

La composición es triangular, siendo su vértice superior la mano del æsir Thor descargando su martillo Mjöllnir (Demoledor), rodeado de truenos y relámpagos, para avanzar frente a una horda de gigantes o Jötunn. Según la mitología, para poder usar el arma son necesarios unos grandes guanteletes de hierro qué el pintor ha decidido suprimir.

La batalla de Thor con los gigantes. 1872.
Detalle del Mjöllnir.
Fotografía: Nationalmuseum.

El dios viste una túnica roja, capa de pieles a su espalda y al cinto porta el cinturón Megingjörð, qué dobla su fuerza, decorado con una esvástica como símbolo de su poder. Cabalga a la batalla en su carro tirado por dos cabras negras llamadas Tanngnjóstr (Rompedientes) y Tanngrisnir (Crujir de dientes).

La batalla de Thor con los gigantes. 1872.
Detalle de las cabras Tanngnjóstr y Tanngrisnir y del cinturón Megingjörð .
Fotografía: Nationalmuseum.

El último de los vértices de la composición y gran parte del resto del lienzo se compone por el conjunto de gigantes caídos ante el avance de Thor, en posturas qué muestran el conocimiento por parte del artista de la anatomía humana gracias a un gran análisis de la musculatura, estudiada gracias a la copia de la obra de Rubens y durante su estancia italiana.

La batalla de Thor con los gigantes. 1872.
Detalle de uno de los gigantes y la firma.
Fotografía: Nationalmuseum.

La iluminación sigue el mismo esquema piramidal, con el foco principal surgiendo de los rayos y relámpagos sobre la cabeza del dios, mientras que el resto se encuentra modelado por la luz. En las antiguas representaciones nórdicas, tanto Thor como su padre Odín eran representados como pelirrojos, puesto que son superiores al ser humano. Sin embargo, Mårten Eskil Winge representa al æsir como rubio de pelo corto y con perilla en vez de su característica barba espesa y con una mirada de odio concentrada en el enemigo que ha intentado subirse al carro divino, al qué agarra con una mano de su cabello para atestarle un golpe con el martillo.

La batalla de Thor con los gigantes. 1872.
Detalle del rostro de Thor.
Fotografía: Nationalmuseum.

La pintura tuvo críticas muy positivas al ser presentada en Estocolmo en 1872 debido al contexto de la época, muy interesado en la mitología nórdica, siendo interpretada como la representación de la lucha del bien contra el mal. Sin embargo, entrado el siglo XX, se ha percibido bajo un ideal nacionalista e incluso fascista, ya qué el dios rubio ha sido interpretado como el defensor del ideal nórdico amenazado por personajes de piel y cabello más oscuro. Como curiosidad, fue comprada por Karl XV, rey de Suecia desde 1859, qué debido a su fallecimiento el mismo año de la exposición, donaría el lienzo al Museo Nacional. En 1876 algunas de las pinturas del autor fueron expuestas en la Exposición Universal de Filadelfia. Al año siguiente regresaría durante unos meses a Italia.

En 1881 sería el encargado de decorar algunas estancias del Palacio Bolinderska (Bolinderska Huset) en Estocolmo, edificio diseñado por Helgo Zettervall (1831-1907). Ocho años más tarde recibiría un segundo premio por su propuesta de murales en el Museo Nacional. Durante sus últimos años de vida pintaría cuadros de marinas, aunque su última gran obra, de nuevo sobre tema mitológico, quedó inacabada en 1896. Tras su muerte, qué tuvo lugar en la ciudad de Enköping un mes después de la de su esposa, Hanna Mathilda Tengelin, el matrimonio fue enterrado conjuntamente en el Cementerio del Norte (Norra Begravningsplatsen) de la capital sueca.

Tumba de Mårten Eskil Winge y Hanna Mathilda Tengelin en el cementerio del Norte.



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