Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de esta semana es una escultura en mármol titulada “Amor y Psiquis” (“Kärlek och Psike”) realizada en mármol hacia 1787 por Johan Tobias Sergel (1740, Estocolmo – 1814, Estocolmo). Con unas dimensiones de 74 cm de alto, 45,5 cm de ancho y 48 cm de profundidad se encuentra en el Museo del Prado de Madrid.

“Amor y Psiquis” (“Kärlek och Psike”). Hacia 1787.
Fotografía: Museo del Prado.

Johan Tobias Sergel era uno de los hijos de era hijo del bordador de origen alemán Christoffer Sergell (1693-1773) y Elisabet Swyrner (1703-1774), qué se habían mudado a Suecia un año antes del nacimiento de su único hijo varón. Desde joven se descubrió su talento artístico teniendo como maestros al arquitecto sueco Jean Eric Rehn (1717-1793) y al escultor ornamental de origen francés Jacques Adrien Masreliez (1717-1806).

A partir de 1757 se convirtió en alumno del escultor Pierre Hubert L’Archevêque (1721-1778), qué había sido convocado a la corte de Estocolmo desde Francia dos años antes. Junto a él colaboró en la realización de varias estatuas en el palacio real. Además por las mismas fechas conoció al grabador de cobre Per Floding (1731-1791) qué le introdujo en el arte clásico. En 1759 comenzó a recibir un salario fijo por parte del estado a través del Edificio del palacio Real (Kungliga slottsbyggnadsstaten) y dos años más tarde recibiría la medalla de oro de la Academia de Pintura y Dibujo (Ritakademiens ritskola), precedente de la Real Academia de Bellas Artes sueca.

Retrato de Johan Tobias Sergel en 1794.
Realizado por Jens Juel (1745-1802).
Fotografía: Cecilia Heisser/ Nationalmuseum.

A partir de 1767 realizó un viaje de estudios al extranjero gracias a una beca de viaje siendo su destino Roma dónde realizaría numerosos desnudos del natural y copias clásicas en la Academia Francesa de la capital italiana. Allí estudiaría también las obras de grandes artistas como Rafael (1483-1520) , Miguel Ángel (1475-1564), Domenichino (1581-1641), Annibale Carraci (1560-1609) o Gian Lorenzo Bernini (1598-1680).

Durante su estancia en Roma realizó los primeros bocetos de ésta obra en terracota hacia el año 1774. En origen fue encargada por el rey Luis XV de Francia (1710-1774) para Madame Dubarry, pero el monarca galo no pudo ver finalizada la escultura debido a su fallecimiento, siendo retomado el proyecto artístico en mármol entre 1795 y el año 1800 por el rey Gustavo III de Suecia (1746-1792). Por ello la obra original se encuentra en el Museo Nacional de Suecia en Estocolmo (Stockholm Nationalmuseum).

El momento elegido por el artista es el momento álgido de la historia clásica cuando el dios Cupido rechaza a su amante Psiquis después de qué ella le haya despertado abrasando su cuerpo con el aceite qué goteaba de la lámpara tras desobedecer la joven su deseo de jamás intentar verle el rostro.

“Amor y Psiquis” (“Kärlek och Psike”). Hacia 1787.
Detalle del rostro de Psiquis.
Fotografía: Museo del Prado.

La composición tiene forma de triángulo escaleno. En su lado izquierdo se encuentra Psiquis arrodillada implorando al dios mientras con sus brazos rodea el talle del mismo, mientras qué en el otro lado de la obra el hijo de Venus a su vez trata de soltar las manos femeninas de su cadera para alejarse de su amante. En la base de la escultura se encuentran objetos alusivos a la escena, tales como el arco y las flechas del dios del amor o la lámpara que portaba Psiquis derramando aceite.

“Amor y Psiquis” (“Kärlek och Psike”). Hacia 1787.
Detalle de la lámpara y el arco.
Fotografía: Museo del Prado.

Toda la obra resulta un gran estudio del conocimiento de los modelos de la antigüedad, no sólo en el aspecto compositivo con el juego de miradas entre los amantes, también en el contraste de superficies y en varios detalles dónde el artista demuestra su maestría, siendo claros ejemplos la sábana que separa ambos cuerpos femeninos con un estudio de paños mojados o las plumas de Cupido.

“Amor y Psiquis” (“Kärlek och Psike”). Hacia 1787.
Detalle del rostro de Amor.
Fotografía: Museo del Prado.

Tras la finalización de la pieza, ésta fue tan aclamada que recibió numerosos encargos de copias a diversos tamaños de la misma. Es bastante probable qué sea el caso de este ejemplar concreto, mandado por un noble de origen español.

Tras doce años en Italia el monarca sueco reclamó de vuelta al artista, ofrecimiento qué Sergel aceptó a pesar de haber sido elegido por las mismas fechas miembro de la Academia Francesa de Bellas Artes (Académie des beaux-arts). En la corte de Estocolmo se convertiría en escultor real. En ese mismo momento la zarina rusa Catalina II “La Grande” (1729-1796) le había ofrecido establecerse en el país eslavo, pero su oferta fue rechazada.

En 1780 se convirtió en profesor de la Academia de Bellas Artes sueca y dos años después en caballero de la Orden de Vaasa. Sin embargo, su éxito profesional contrastaba con su vida personal, dónde generalmente se encontraba melancólico y en ocasiones con ideas sobre el suicidio. Tres años más tarde se produjo un cambio tras conocer a la posadera Anna-Rella Hellström (1763-1796) qué se convirtió en su amante, sirviendo de inspiración para obras humorísticas con cierto componente erótico y representaciones de la vida familiar. Con ella tuvo varios hijos, pero sólo dos llegaron a la etapa adulta, siendo este el momento más feliz en la vida del artista hasta el fallecimiento de Anna en 1796.

A pesar de ésta mala noticia la vida profesional de Johan Tobias Sergel siguió mejorando con títulos nobiliarios o siendo nombrado superintendente de la corte (Hovintendent). En el aspecto personal se convirtió a partir de 1800 en amante de la actriz Johanna Fredrica Löf (1760-1813) tras varios años de amistad entre ambos.

Tras su fallecimiento el escultor fue enterrado en el cementerio que rodea la iglesia de Adolf Fredrik (Adolf Fredriks kyrka)en Estocolmo.

Tumba de Johan Tobias Sergel en el cementerio
de Adolf Fredrik en Estocolmo.
Fotografía: Raphael Saulus /Wikimedia Commons.

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