Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de esta semana es la «Coronación de Gustavo III en la Gran Iglesia» (Gustaf III:s kröning i Storkyrkan), un lienzo con unas medidas de 5,31 x 2,93 metros que se encuentra en el Museo Nacional de Estocolmo (Stockholm Nationalmuseum) y fue iniciado en 1782 por el pintor sueco Carl Gustaf Pilo (Nyköping, 1711 – 1793, Estocolmo), ya que falleció antes de ver su obra concluida.

Coronación de Gustavo III en la Gran Iglesia. 1782-1793
(Gustaf III:s kröning i Storkyrkan)
Stockholm Nationalmuseum/ Linn Alhgren

Nació en la granja Göksäter cerca de la aldea de Nyköping, en la provincia sueca de Södermanland. Era uno de los hijos del pintor Olof Pilo (1668-1753) y Beata Jönsdotter Sahlstedt. Probablemente recibió su primera formación a partir de 1723 de su padre, que trabajaba en el palacio de Drottningholm y en Estocolmo. No sólo la recibió el joven Carl, sino también su hermano, Jöns Pilo (1707-1793). 

A los 12 años, Carl fue enviado a Estocolmo para convertirse en aprendiz del pintor profesional Kristofer Christman, obteniendo el título de aprendiz en 1731. Tras esta formación las fuentes son confusas y contradictorias. Según el teólogo y educador alemán Anton Friedrich Büsching (1754) viajó a Viena a través de Alemania entre 1734 y 1736, pero esta fuente escrita se contradice con la del arquitecto sueco Thure Wennberg (1794), que insiste nunca viajó fuera de Escandinavia, sino que fue un estudiante de la recién creada Real Academia Sueca de Bellas Artes (Kungliga Akademien för de fria konsterna).

Es posible que la confusión venga debido a que en 1736, comenzó los estudios en dicha academia, siendo discípulo del retratista Olof Arenius (1700-1766)  con gran influencia  del arte francés y quizás por las obras Rembrandt van Rijn (1606-1669). Un año después viajó a Skåne donde permanecería tres años como retratista para dos familias nobles, los Lewenhaupt y la familia del barón Malte Ramel, sobresaliendo sobre todo en el género retratístico y recibiendo elogiosas críticas por algunas de sus obras. En casa de estos últimos trabajaba la institutriz Charlotte Amélie Dorothée Desmarez (1719-1801), que en el futuro se convertiría en su esposa.

En 1741 viaja a Dinamarca, llevando consigo una carta de recomendación de Charlotte a su cuñado C.G. Almer, profesor de lengua en la Academia Nacional de Cadetes (Landkadetakademiet) de Copenhague. Así, comienza a trabajar como profesor de dibujo en la misma en 1741, enseñando a los hijos de la nobleza danesa, a los pajes y a los cadetes reales, convirtiéndose además en protegido del almirante y conde Frederik Danneskjold (1703-1778).

Pronto amplió sus funciones, ya que en 1745 se convierte en supervisor de la enseñanza de dibujo, y comienza a hacer retratos del príncipe danés Cristian VII (1749-1808), pasando durante esos años a introducir en su obra el estilo rococó tan de moda. Dos años después, es nombrado pintor de la corte real para el rey Federico V (1723-1766), incluyéndose en sus funciones la supervisión y la restauración de las pinturas en las residencias reales. Tras esto, es nombrado profesor de la Academia de Dibujo y Pintura (Tegne-og Malerakademiet), siendo supervisado por el arquitecto real, Nicolai Eigtved (1701-1754), que se convertiría en el primer director de la misma en 1751.

Autorretrato de Carl Gustaf Pilo

Tres años después la institución se traslada al palacio de Charlottenborg, ahora con el nombre de Real Academia Danesa de Arte (Det Kongelige Danske Kunstakademi). Pilo da el discurso de bienvenida al rey Federico V y se convierte en miembro activo de la misma ese año. En 1756, Pilo se convertiría también en miembro de la Academia de Bellas Artes de Viena y trece años después formaba parte de la misma en San Petersburgo

Un año después, sus obras cambian del rococó al nuevo estilo neoclásico, debido también en gran parte por la  posibilidad de estudiar de primera mano las obras de Rembrandt y otros grandes maestros holandeses del siglo XVII, que se encontraban en la colección real de pintura.

Entre 1748 y 1767 la corte real produjo una gran demanda en su productividad, siendo un claro ejemplo la compra de hasta más de cincuenta retratos de Federico V. En 1771 Pilo se convertiría en director de la Academia, y trabaja para darla el patronazgo del monarca, pero ese mismo año, el estadista Johann Friedrich Struensee (1737-1772) fue nombrado ministro del gabinete secreto, estando autorizado para emitir órdenes bajo el sello real y sin la firma personal del rey. Bajo su poder, la academia tuvo dificultades financieras y los artistas extranjeros fueron apenas considerados de importancia. Éste duraría poco en su cargo, ya que el año siguiente  sería expulsado del país, resultando un gran impacto en la política del mismo, al igual que el golpe de estado del rey sueco Gustavo III, con el que reestablecería el poder absoluto en el país nórdico.

El 31 de agosto de 1772 Pilo recibió la recién creada Cruz de los Caballeros de la Orden de Vasa por un emisario sueco del rey Gustavo III, que exigió al artista a prestar un juramento de lealtad a Suecia , su tierra de nacimiento. Esto se consideró inaceptable para alguien al servicio del rey de Dinamarca, y las intrigas en torno a la figura del rey danés le cuestan su posición. El 10 de septiembre el rey Federico le encarga viajar a Alemania, pero Pilo rechazó la asignación y pidió que aceptara su dimisión, poniendo fin a una carrera de más de treinta años de servicio a la corona danesa.

Pilo consideró que fue injuriado en la corte por , entre otros, Peder Als (1725-1775), que había sido uno de sus mejores estudiantes, pero éste se había posicionado a través de diversas críticas acerca de los artistas extranjeros dentro de la Academia. Esto no sólo ayudó a la caída de su mentor, sino también a la desaparición de los múltiples artistas franceses en la Academia de Dinamarca en los años posteriores a 1770.

Pilo dejaría Dinamarca en octubre, llegando a la capital sueca un mes después. En noviembre se presentaría en Estocolmo ante la corte, pero no obtendrá ningún encargo. Debido a ello viajaría entre 1772 hasta 1775 entre Skåne y la capital, hasta asentarse en la ciudad de su infancia, Nyköping. Durante este período se convertirá en miembro honorario de la Real Academia Sueca de las Artes en 1773.

El monarca Gustavo III le llamó en 1777 para que pintase su coronación, que había tenido lugar en 1772. Pilo intentó rehusar la oferta, ya que no había estado en la coronación y nunca antes había pintado un retrato de grupo. Pero el rey no aceptaba un no por respuesta. Pilo finalmente aceptó la tarea, y desde 1782 hasta su muerte en 1793 trabajó con la pintura, que quedó inconclusa. Desde el momento en el que el monarca le llamó, fue fue nombrado director de la Real Academia Sueca de las Artes, pero no llegaría a tomar posesión de su cargo hasta 1780.

Coronación de Gustavo III en la Gran Iglesia. 1782-1793
Detalle de la coronación

Pilo experimentó con con alquitrán de hulla como aglutinante para la pintura, lo que hace que el lienzo exhiba numerosas grietas, además de demostrar un trazo rápido y una gran maestría a la hora de distinguir los distintos tipos de tejidos como armiño, tela o sedas, éstas últimas a través de grandes veladuras.  A pesar de estar inacabada, el tratamiento de los colores se encuentra muy bien realizado, ayudado por los retratos de los personajes que la componen.

La imagen principal, la coronación del rey Gustav III, se encuentra a la izquierda de la obra en primer plano. El monarca se encuentra sentado en el trono, rodeado por el Consejo Nacional de Suecia, mientras el arzobispo Magnus Olai Beronius (1692-1775) le coloca la la corona. Los hermanos del rey, los duques Karl y Fredrik Adolf,se encuentran a ambos lados del solio en un nivel más bajo. Ambos portan las coronas principescas junto a los trajes con túnicas azules, indicativas de su rango.

Coronación de Gustavo III en la Gran Iglesia. 1782-1793
Detalle de la reina.

Por otro lado, encontramos en un espacio mucho más centrado de la obra a la reina Sofía Magdalena sentada sobre la silla real, decorada con un cortinaje que se corona con una escultura dorada en el que unos ángeles hacen descender la corona de Suecia. A su derecha se encuentra el Gran Jefe del Consejo, el Conde Fredrik Carl Sinclair (1723-1776), quién además fue el máximo funcionario de la corte.

Alrededor de los monarcas se agrupan los oficiales suecos. Entre ellos destaca el Mariscal de Tierra Axel Gabriel Leijonhufvud (1717-1789), que se apoya en su bastón, estando rodeado por la nobleza en el espacio entre columnas a la izquierda tras el rey. A la derecha, en un lugar similar se encuentran los presidentes de los tres estamentos del parlamento sueco (Riksdag). A la izquierda está el representante de las ciudades Carl Fredrik Sebaldt (1713-1792), en el centro el obispo Anders Forssenius (1708-1788) y a la derecha, el representante del campesinado, el granjero Josef Hansson (1707–1784). 

Coronación de Gustavo III en la Gran Iglesia. 1782-1793
Detalle de los representantes del Riksdag

A lo largo de la pintura  se encuentran un conjunto de nobles, sacerdotes, ciudadanos y campesinos, especialmente al fondo de la obra. Como curiosidad, el propio pintor se retrató en primer plano a la izquierda, sin mirar al monarca mientras entrega su caja de rapé a uno de sus amigos artistas, a pesar de que no fue partícipe de la ceremonia.

Coronación de Gustavo III en la Gran Iglesia. 1782-1793
Autorretrato del artista

La gran pintura al óleo inacabada fue transferida del castillo de Drottningholm, dónde se encontraba, al Museo Nacional en 1865. La importancia de Pilo en la historia del arte sueca también se puede ver en el hecho de que la oficina de correos ha utilizado en tres ocasiones sus obras como motivo en la publicación de sellos. En 1961, para el 250 aniversario de su nacimiento, se publicó un detalle de la obra de esta entrada. Como curiosidad final, en el barrio de Södra Ängby, al oeste de Estocolmo, hay una calle con su nombre.


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