Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

En las fechas actuales, que mejor que abrir la semana con algo que evoque la estación en la que nos encontramos. La obra “Paisaje invernal con una casa de campo en Häme” (Hämälälistalo talvella) fue realizada en 1866 por el pintor finlandés Magnus Hjalmar Munsterhjelm (Tuulos, 1840 – 1905, Helsinki). Tiene unas medidas de 64 x 98 cm y actualmente se encuentra entre los fondos del Museo de Arte Ateneum (Ateneumin taidemuseo) de Helsinki.

“Paisaje invernal con una casa de campo en Häme” (Hämälälistalo talvella), 1866
Fotografía: Kansallisgalleria / Hannu Aaltonen

Hjalmar nació en la Mansión Toivoniemi en Tuulos, siendo hijo del Jefe de Estado Mayor de la Guardia Finlandesa, Gustaf Riggert Munsterhjelm (1806-1872) y su esposa Mathilda Charlotta Eleonora von Essen (1818-1895). Sus progenitores deseaban que su hijo fuera pintor, pero el propio Hjalmar soñaba con ser capitán de barco. Debido a ello asistió a la Escuela Marítima de Turku y llegó a zarpar en dos viajes con destino España en 1858 y 1859.

Un año después su padre le llevaría a la ciudad alemana de Düsseldorf, donde llegó a ser estudiante privado de Werner Holmberg (1830-1860) y posteriormente de Oswald Achenbach (1827-1905). Cuando se graduó de la Academia de Arte (Kunstakademie) de Düsseldorf en 1865, fue el primer artista finlandés en completar todo el curso. Pero su estancia en el país germano por estudios no había finalizado, ya que viajaría a Karlsruhe, donde se matriculó en la Academia Estatal de Bellas Artes (Staatliche Akademie der bildenden Künste) donde permanecería un año. Tras ello se convertiría en estudiante privado de Hans Guden entre 1867 y 1870, volviendo a Finlandia al estallar la guerra Franco-Prusiana en 1870.

Esta obra se enmarca en ese período tras finalizar sus estudios. Hjalmar muestra un bonito paisaje invernal, con una línea del horizonte baja, permitiendo un gran estudio del cielo tormentoso con tonos azulados desde los pálidos hasta un oscuro casi negro, que se desplaza hacia la izquierda del cuadro dónde se vislumbran los últimos rayos del crepúsculo entre el claro que se abre entre algunas nubes algodonosas.

“Paisaje invernal con una casa de campo en Häme, 1866
Detalle del cielo claro y tormentoso
Fotografía: Kansallisgalleria / Hannu Aaltonen

El centro de la obra está reservado para la casa de campo que da título a la obra, de la que sale un pequeño humo de su chimenea. Dicha construcción se encuentra realizada en madera, al igual que otras cercanas a la misma, tales como el establo o el granero. Todas ellas tienen un tono pálido debido a la fuente de luz de invierno procedente del lado izquierdo de la obra, creándose zonas en sombra en lugares como en el primer plano del cuadro.

Cercanos a la valla que limita la casa, dos figuras masculinas vestidas con tonos pardos y grises conversan, aunque sólo el espectador es capaz de distinguir el rostro de una de ellas, puesto que la otra se encuentra de espaldas. Parece ser que ésta es un visitante, ya que está más cerca del trineo tirado por un caballo, siendo el método de transporte más seguro y típico de la zona para llevar suministros durante los crudos meses de invierno.

“Paisaje invernal con una casa de campo en Häme, 1866
Detalle de la casa principal y construcciones aledañas
Fotografía: Kansallisgalleria / Hannu Aaltonen

En un plano algo más alejado y como complemento propio del tema propuesto, se encuentra el molino en el lado derecho, dónde los habitantes molerán el trigo para sus necesidades diarias, mientras que la casa se encuentra cercana a un gran bosque típico finlandés, que servirá no sólo para la construcción de nuevos edificios complementarios, sino también para dar calor en los meses fríos.

El grueso de esta pintura es la nieve que la cubre por completo. A través de distintos tonos de blanco, Hjalmar proporciona al espectador el ambiente propio de la estación en Häme, con temperaturas bajo cero. Gracias también a sus estudios pictóricos, se puede distinguir incluso la densidad distinta de la nieve y el hielo bajo la misma en algunos lugares de la obra como en los surcos producidos por el trineo.

“Paisaje invernal con una casa de campo en Häme, 1866
Detalle de las figuras junto al trineo
Fotografía: Kansallisgalleria / Hannu Aaltonen

En Finlandia Hjalmar será uno de los pocos pintores con una amplia formación profesional, considerado por tanto técnicamente muy cualificado. Sus estudios a largo plazo también revelaron sus inquietudes artísticas, aprendiendo a usar diversas influencias y modelos a seguir libremente de acuerdo a los objetivos que se plantearían en su carrera y las expectativas del público.

Tras su vuelta a su país de origen, durante los años siguientes realizaría varios viajes de verano, sobre todo en las zonas de Savonia y Karelia, ambas en la zona oriental de Finlandia, con especial relevancia por los paisajes de la costa del río Vuoksi.  De estos lugares realizaría varias obras, muchas de ellas expuestas en ciudades europeas como Múnich, Bremen, Hannover, Viena, Londres, San Petersburgo, o Gotemburgo,además de en la propia Helsinki, y en dos exposiciones Universales en París (1878 y 1900).

Fotografía de Hjalmar Munsterhjelm hacia 1890

Todos éstos paisajes que realizó tenían una amplia influencia del romanticismo de la escuela alemana de la que fue alumno, presentando la naturaleza como un estado de ánimo en lugar de un tema propio tomado del natural. Un claro ejemplo de ello fue la compra de una de sus obras por el zar Alejandro III. Con posterioridad, sus influencias virarían hacia la pintura francesa realizada al aire libre, sobre todo tras un viaje que realizó a París en 1882. Esto se reflejaría en paisajes más realizados al natural y menos en el estudio, y con un cambio en su paleta que pasará a ser mucho más clara.

En 1874, Munsterhjelm fue admitido en la Academia Imperial de las artes de Rusia en San Petersburgo (Imperátorskaya Akademia Judózhestv). En principio recibió el título honorífico de «artista de segunda clase», pero un año después ya había sido ascendido como“artista de primera clase”. Ese mismo año ganaría también el primer premio estatal de pintura de paisajes. En 1897 se convirtió en miembro de la Real Academia Sueca de Bellas Artes (Kungliga Akademien för de fria konsterna), y en 1901 fue nombrado miembro honorario de la Asociación de Artistas de Finlandia (Suomen Taiteilijaseura) .

Como curiosidad, su hijo John Munsterhjelm (1873-1944) también se dedicó a las artes plásticas, pero dedicado a la escultura.


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