La obra destacada esta semana es «El Ángel Azul» (Sininen enkeli), un grabado a color realizado en 1959 y perteneciente a las colecciones del Museo Ateneum (Ateneumin taidemuseo) de Helsinki. Con una altura de 94,50 cm y de 58,40 cm de ancho, fue realizado por la escultora finlandesa Ina Colliander (San Petersburgo, 1905 – Helsinki, 1985), conocida principalmente por sus grabados en madera.

Finnish National Gallery/ Ateneum Museum
Fotografía: Finnish National Gallery / Jouko Könönen
Nacida en San Petersburgo, era la hija mayor del arquitecto alemán Richard Behrsen y su esposa Lydia, ya que su hermana pequeña Renata nacería cuatro años más tarde. Cerca de los diez años fue mandada interna por sus padres a Alemania para que iniciara sus estudios, camino que realizaría poco después su propia hermana. Ambas volvieron a la ciudad que las vió nacer poco antes de la Revolución de 1917. Se conoce además que entre 1918 y 1922 Ina asistió a la escuela en Tsarskoye Selo.
Una vez finalizada su educación básica, Ina comenzó a estudiar arte en San Petersburgo, ya que el dibujo había sido uno de sus principales intereses desde pequeña. A la vez Ina se interesó por la forma de adoración presente en las iglesias ortodoxas rusas, manteniéndolo como un secreto frente a sus padres, que eran seguidores del luteranismo.

En 1923 sus padres decidieron el traslado de toda la familia a Vera, en Finlandia, donde vivía la hermana de Lydia, la madre de Ina. Nuestra protagonista fue la primera en ser enviada, tardando un tiempo en acostumbrarse a nuevas personas y a su nuevo hogar. Al año siguiente se completó el traslado de la familia, con la excepción de Renata, que ya había fallecido. Ésto supuso un cambio profundo en Ina, que se sumió en una gran pena por la muerte de su hermana, sintiéndose culpable al pensar que podía haberlo evitado si hubiera estado junto a ella.
En este nuevo escenario, adoptándose a un nuevo país y haciendo frente al dolor por la pérdida de un familiar tan cercano no fue fácil para Ina. Para superarlo fue de gran ayuda la amistad con su primo Sven Grönvall (1908-1975), con el que compartía paseos por la naturaleza y el gusto por el dibujo y la pintura acuarelista.
Sus padres no deseaban que Ina siguiera una carrera artística, por lo que la convencieron de seguir la carrera en la Escuela de Enfermería de Matilda “Tilly” Soldan (1873-1931), curiosamente la hermana de la pintora Venny Soldan (1863-1945). Ella no disfrutaba de la carrera escogida a la fuerza, por lo que al año siguiente comenzaría sus estudios en la Escuela de Arte y Diseño de Helsinki con gran éxito, recibiendo becas anuales hasta la finalización de sus estudios.
Después de graduarse, Ina se mudó a Porvoo, donde había recibido un puesto como ilustradora en la editorial WSOY. Allí conoció a otro joven dibujante, Erkki Tantu (1907-1985). El trabajo en la editorial resultó para Ina no poder cumplir sus expectativas artísticas, ya que la portada debía seguir las opiniones del director, sin espacio para la creatividad propia de cada artista.
Como salida a su propia necesidad, Ina colgaba grandes dibujos en un antiguo granero que usaba como espacio de trabajo propio. El futuro marido de Ina, el escritor Tito Colliander (1904-1989) escribiría más tarde sobre ello de esta forma: “Hojas enteras, de borde a borde, con fuertes dibujos, de carboncillo. … En los dibujos de gran tamaño que me sorprendieron, expresó su necesidad de libertad, una necesidad para toda expresión artística”.

A pesar de su empleo en la editorial, Ina todavía quería completar sus estudios de arte. Para ello haría un pequeño viaje de tres meses a Múnich en el otoño de 1930. A pesar de que el destino deseado era París, su familia se opuso de nuevo, aludiendo que no quería que Ina viajara sola a la gran ciudad, por lo que el destino final fue un lugar donde vivía uno de sus tíos. Allí estudió en la escuela de arte Kunstschule Maxon-Kallenberger, dónde Ina aprendió mucho sobre el estampado, principalmente con el uso de linóleo. Tras finalizar esos tres meses de estudios en el extranjero, Ina regresaría a Finlandia, a Porvoo, para casarse con Tito Colliander.
Después de la boda, la pareja se trasladó a a la casa llamada Villa Golicke, propiedad de Lydia, la madre de Ina, en el el pueblo de Kuokkala en Terijoki, cerca del Golfo de Finlandia (actual Répino, en Rusia), donde se dedicaron al arte y la escritura. En palabras del propio Tito en uno de sus libros: «Dos jóvenes artistas abandonaron sus trabajos habituales y sus medios de vida habituales, se mudaron a un entorno hostil y a la pobreza, vivieron en un condominio frente al mar en una antigua villa entre el mar y la carretera y eligieron la inseguridad como familia».

En Kuokkala, Ina se inspiró en los grabados en madera que ya había admirado en Múnich, haciendo sus primeras obras en este material gracias a restos de madera recogidos a la deriva en la playa. A la hora de realizarlos dejaba intacta la forma de la pieza de madera, dejando que la estructura propia apareciera en el resultado acabado. En lugar de una sofisticación técnica, enfatizaba el carácter inmediato y genuino de las obras creadas. Durante mucho tiempo Ina se interesó en la pintura, pero debido a la falta del tiempo disponible, decidió concentrarse en el tallado de la madera.
En la década de 1930, Kuokkala era un centro de artistas muy importante ya que muchos escritores y artistas visuales, tanto finlandeses como suecos, pasaban sus veranos allí. El exotismo de la frontera oriental atrajo como visitantes a la casa de los Colliander, entre otros, al pintor y primo de Ina, Sven Grönvall, a los poetas Rabbe Enckell (1903-1974) y Ralf Parland (1914-1995), o al escultor Sakari Tohka (1911-1958).

En la primavera de 1936, Tito viajó a la ciudad de Petseri en el sureste de Estonia (actual Petchory, Rusia) enamorándose de ella y solicitando a Ina que se mudaran allí, dónde poco después se convertirían a la fe ortodoxa. Ina Colliander durante ese tiempo haría retratos, temas maternales y representaciones del vecindario.
Los xilografías de esta década se basan principalmente en un fondo oscuro y un contorno claro y amplio cortado a la luz. El tratamiento de las figuras suele dar la idea de una impresión bastante superficial a la hora de ser impresas.
Unos meses antes del nacimiento de su hija Katariina, la familia se mudó a Helsinki, pero decidió regresar a Kuokkala a fines del verano. Ina Colliander fue durante este tiempo junto a la pintora Ellen Thesleff (1869-1954), la única artista gráfica femenina en el área metropolitana de Helsinki a principios de la década de 1930. Durante la Segunda Guerra Mundial, la vida familiar sufrió una ruptura, ya que Ina y sus hijas huyeron de la guerra refugiándose en Suecia, mientras Tito permanecía en Finlandia.
A principios de 1947 la familia encontraría un hogar permanente en una pequeña cabaña en Kauniainen, pero los meses siguientes fueron tan duros para la familia que Ina exigió irse de vacaciones en otoño, siendo su destino el monasterio ortodoxo de New Valamo (Valamon luostari) en Heinavësi, cercano al lago Ladoga.

Tras instalarse en el edificio principal del monasterio, Ina realizaría en su cuaderno muchos bocetos a acuarela, permaneciendo menos de un mes su cuaderno. Ésta visita resultaría no sólo productiva a nivel artístico, sino también a nivel religioso, ya que conoció a Schema-Igumen John (1873-1958), el cuál seria canonizado en el momento de su muerte como San Juan de Valamo y que guiaría espiritualmente a la familia.
Después esta visita, Tito comenzaría a enseñar religión en la escuela de habla sueca en Helsinki, mientras que Ina realizaría grandes grabados en madera, centrándose en temas religiosos, con un mayor uso de temas propios de los iconos ortodoxos.
Así, realizó obras como la presentada en esta entrada, donde el ángel, con un quiebro muy marcado en la zona de las rodillas, adopta su forma a través de líneas rectas, angulares y muy afiladas que divide las superficies planas de color, aplicando a la tradición propia de los iconos la forma creativa y más libre de las impresiones tipográficas. Ésto se ve de forma muy específica en elementos como el rostro sin detalles y una expresión hierática en el zigzag que forma el dibujo de las alas, especialmente la izquierda.

A finales de la década de los 50, se realizó una exposición individual de Ina Colliander, marcando su avance dentro del arte finlandés, siendo invitada a participar en el stand del país en la Bienal de Venecia y recibiendo el Premio Pro Finlandia.Durante la siguiente década, buscó un nuevo impulso en su arte a través de una variedad de nuevas técnicas. Por ejemplo, conocío la tecnología de punta seca gracias al artista gráfico Pentti Kaskipuro (1930-2010) y también le interesaron los mosaicos, haciendo algunos para la Catedral Uspenski en Helsinki en 1969.
Desde finales de los años 70 su arte sufrió un cambio gradual en el brillo intenso de los colores, mientras seguía realizando los temas que le habían hecho famosa a lo largo de las décadas: paisajes, temas religiosos y naturalezas muertas. Sin embargo, disminuyó el número de grabados realizados en madera para ser sustituidos paulatinamente por la realización de mosaicos.
A su muerte, ocurrida en 1985, fue enterrada en el cementerio ortodoxo de Helsinki , en el distrito de Lapinlahti .

- Fuentes:
- El ángel azul en Ateneum Art Museum: http://kokoelmat.fng.fi/app?lang=en&si=http%3A%2F%2Fkansallisgalleria.fi%2FE42_Object_Identifier%2FC_IV_1063
- Ina Colliander en Oravien aarteita, grafiikaa 60-lovun kodissa (Tesoros de las ardillas, casa gráfica de los años 60, en finés): http://www3.jkl.fi/taidemuseo/oravienaarteita/inacolliander.html
- Premios recibidos por Ina Colliander en Kuvataiteilijamatrikkeli( La matriz del artista, en finés): https://kuvataiteilijamatrikkeli.fi/taiteilija/ina-colliander
- Husko, T. Reconstuction and Modernism en VVAA. Stories of Finnish Art. Ed. Hatje Cantz, 2016. Págs 213-236.

