Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de esta semana es la “Puesta de Sol” , realizada en 1876 por el pintor sueco Peter “Per” Ekström (Segerstad, 1844 – Mörbylånga, 1935), al que ya dedicamos anteriormente una entrada. Es uno de los cuadros del pintor en España, el cual con unas medidas de 100,10 x 75,30 cms se encuentra en el Museo Félix Cañada de Madrid, dependiente de la Fundación Gómez Pardo. El otro lienzo, perteneciente a la misma colección privada, se encuentra en el Museo Casa de las Bolas en Aranda de Duero (Burgos) del mismo fundador.

Puesta de sol (1876). Museo Félix Cañada

Recordemos que Ekström fue estudiante de la Academia de Bellas Artes de Estocolmo, siendo alumno desde 1865 hasta 1872 y que a partir de 1876 viajaría a París, residiendo en la capital francesa durante trece años.

Debido a que el conjunto de su obra está caracterizada por la disolución de los colores y con grandes estudios de la luz, sirvió a Ekström para que fuera denominado como Solmålaren (El pintor del sol).

Esta obra es un ejemplo claro de dicho apelativo. En este bosque representado por Ekström donde los colores de la naturaleza se disuelven en nuestro ojo , presenciamos los últimos momentos del día donde los pescadores de un pueblecito cercano agotan los rayos del sol entregados a su tarea en el río.

Puesta de sol (1876). Museo Félix Cañada
Detalle de los pescadores y del sol

La composición, realizada desde una de las orillas en primer plano, se equilibra con dos grandes masas arbóreas con elementos de sotobosque de tonos verdosos salpicados de ocres y pardos, dejando aproximadamente el centro del lienzo para el río donde los pescadores faenan. Éste cambia su color azul verdoso habitual para ser sustituida por un anaranjado suave, todo ello mezclado a través de ligeros toques del pincel.

Puesta de sol (1876). Museo Félix Cañada
Detalle del sotobosque del lado inferior derecho con la firma del autor

El elemento más destacado del lienzo es el momento que da título a la obra. Con una línea del horizonte baja, nos permite ver el cielo despejado con mayor amplitud presentando al astro rey en el momento del descenso por el oeste para dar paso a la noche. Mientras el centro de la composición mantiene los tonos propios del crepúsculo que se reflejan en el río, el tercio superior del cuadro se entremezclan de forma difuminada con los tonos azulados del cielo.

Puesta de sol (1876). Museo Félix Cañada
Detalle de las pinceladas difuminadas del bosque y el cielo

En esta obra elegida, posiblemente presentada a la Exposición Universal de 1889 o en ediciones anteriores del Salón de París, se ve la gran la admiración del pintor sueco por la Escuela de Barbizon, como se ve en la forma de entremezclar los colores tanto en el paisaje como en los reflejos de la luz en el agua del río.

Agradecemos la ayuda prestada para la creación de esta entrada a los profesionales del Museo Félix Cañada y de la Fundación Gómez Pardo en Madrid por proporcionarnos no sólo las fotografías a alta resolución de la obra, sino también por los los datos de la misma y darnos a conocer que existe otra obra más del autor en España.


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