Bajo la Luz de la Aurora

Blog de historia del arte de Finlandia y Suecia

La obra de la entrada de hoy es el “Busto de August Strindberg” (1895) de la escultura sueca Agnes de Frumerie (Skövde, 1869 – Estocolmo, 1937), el cuál está realizado en bronce con una altura de 178 cm, y se forma parte del Museo Nacional de Estocolmo (Stockholm Nationalmuseum).

Busto de August Strindberg (1895). Nationalmuseum Stockholm

Nacida como Agnes Eleonora Augusta Emilia Kjellberg, era la hija menor de la pianista Sophie Kjellberg y el agrónomo Axel Uddmann. La joven Agnes comenzó a asistir a la Escuela Técnica en Estocolmo con 14 años, y cuatro años más tarde se matriculó en la Real Escuela Sueca de Bellas Artes, primero en el departamento de pintura y luego como estudiante de John Börjesson (1835-1910) en el departamento de escultura, donde permanecería hasta 1890. Ganó la beca real siendo la primera mujer sueca en beneficiarse con una beca para realizar el Grand Tour y estudiar tres años en el exterior. Durante un breve período usó como firma una combinación de los apellidos de sus padres: Kjellberg-Uddmann.

Con la beca obtenida viajó a Berlín para perfeccionar su técnica con Otto Lessing (1846-1912), de allí viajó a Italia y finalmente a París, donde viviría entre 1892 y 1923.

Fotografía de Agnes de Frumerie en París hacia 1915

En la capital francesa conocío a grandes artistas de la época, tales como los compositores Claude Debussy (1862-1918) y Edward Grieg (1843-1907), los artistas Alfons Mucha (1860-1939), Paul Gauguin (1848-1903), Edward Munch (1863-1944) o el escultor Auguste Rodin (1840-1917).

Agnes tuvo mucha atención gracias a sus obras propias del Art Nouveau, además fue la única mujer que experimentó con la creación de un nuevo tipo de cristalería llamada pâte de verre (pasta de vidrio), usada desde la Antigüedad y que se realiza combinando cristal en polvo, esmalte en polvo y caucho natural. Durante un tiempo se llegó a interesar por por el movimiento simbolista con la colaboración de los ceramistas Adrien Dalpayrat (1844-1910) y Edmond Lachenal (1855-1948).

Se casó en 1893 con el capitán de artillería Gustaf de Frumerie (1849-1936) veinte años mayor que ella, convirtiéndose en médico residente en París. Éste hará todo lo posible para que su nueva esposa pueda desarrollar su talento artístico, algo fuera de lo común en la época. El mismo año de su matrimonio Agnes ya era miembro de pleno derecho de la Sociedad Nacional de Bellas Artes de París, con participaciones continuadas en el Salón de París, llegando al punto de que los propios franceses la consideran una escultora propia (a pesar de ser sueca de nacimiento).

En 1895 realizó el busto de esta entrada, el del escritor y dramaturgo August Strindberg (1849-1912) el cuál realizó en apenas cinco sesiones y se exhibió durante un tiempo en una colección privada en Francia.

Sobre una amplia base decorada con unas llamas que representan el mal momento personal que estaba viviendo en esos momentos, (denominado por él mismo “crisis del infierno”) con una etapa de soledad tras sus diversos fracasos matrimoniales, penuria económica y su manía persecutoria se apoya el busto propiamente dicho.

Busto de August Strindberg (1895)

Strindberg aparece con una mirada reflexiva al frente, vestido con una casaca que deja ver parte de la camisa interior que se complementa con un pequeño corbatín al cuello típico de la época. Su rostro, propio de un hombre de mediana edad, posee bigote y perilla cortas, con un pelo a base de ondas echado para atrás,  a base de una serie de claroscuros que crean el espesor del cabello, bien captado por la artista. La obra fue tan incisiva en el detalle que el propio representado apreció el busto, llegando a decir que deseaba verse tan bien y esperaba en vano, tenerlo montado en su tumba.

En 1914 , con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Agnes se quedó atrapada en Suecia, donde fue presidenta de la Asociación de Artistas entre 1915 y 1917, mientras su marido quedaba atrapado en Francia. En 1918 volvería a París donde la pareja residiría hasta 1926, cuando regresarían definitivamente a su patria. A la muerte de su marido, ocurrida diez años más tarde, abandonó su residencia en Hindås, la cual intentó convertir en museo. Al no conseguirlo, cedió gran parte de su colección al museo Västergötland en Skara, trasladándose la artista a Estocolmo donde fallecería un año más tarde.

Fachada del Västergötlands Museum en Skara

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